Manuel Díaz Aponte

Probablemente sin habérselo propuesto José Altuve, estelar segunda base de los campeones de la Serie Mundial, Astros de Houston, ha comenzado a fomentar nuevos paradigmas en el negocio de la pelota.

Por segundo año seguido, la Asociación de Peloteros de las Grandes Ligas lo elige como el Jugador más Espectacular de la Liga Americana y al Jugador del Año 2017 en las Mayores.

En los próximos días la Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos hará la selección de los peloteros más destacados de la recién finalizada temporada, anticipándose que Altuve obtendrá los máximos honores.

El venezolano bateó para 346 y ganó su tercer título de bateo del Joven Circuito en los últimos cuatro años.

Como él, hay miles y miles de jóvenes que practican béisbol esparcidos por diferentes naciones del mundo, y cuya meta principal es llegar a las Grandes Ligas.

Este formidable atleta que enorgullece a toda América Latina ha sido la atracción en las últimas dos temporadas en la gran carpa contribuyendo al éxito del equipo que representa.

Durante años se nos ha vendido la idea de que para jugar pelota necesariamente hay que tener estatura física, es decir, promediando los seis pies.

Sobre Altuve hay que resaltar que está en el encasillado de los diez mejores jugadores que han defendido esa línea del cuadro aunque es el más bajo de estatura actualmente.

Consulté a varios entrenadores de béisbol acerca de lo que podría significar la grandiosa actuación de este carismático jugador en el cambio de mentalidad hacia los atletas de pequeñas estaturas.

Coinciden en que estamos ante un fenómeno en el terreno de juego que abre la puerta de esperanza hacia aquellos muchachos que teniendo baja estatura sueñan con triunfar en el Béisbol de las Grandes Ligas.

La estampa de extraordinario jugador de las Grandes Ligas que exhibe José Altuve ha rodado por el suelo la vieja tesis del prototipo de jugador con seis pies de estatura.

Los jugadores pequeños sí pueden. Al menos, eso nos ha enseñado este valioso torpedero cuya destreza exhibida en el terreno de juego ha captado la admiración de los fanáticos.

Altuve, es actualmente el jugador activo más bajo en las Grandes Ligas con 1.65 metros de estatura, es decir, 5.5 pies.

Su bate es potente y su habilidad para moverse alrededor de la segunda base es incomparable.

ESTADÍSTICAS

JJ

AB

D

H

2B

3B

HR

RBI

BB

P

BR

AIR

PROM

OBP

SLG

OPS

Temp. Regular 2017

153

590

112

204

39

4

24

81

58

84

32

6

.346

.410

.547

.957

Postemporada 2017

18

71

14

22

2

0

7

14

9

14

2

0

.310

.388

.634

1.021

Carrera

982

3951

561

1250

243

23

84

403

264

462

231

65

.316

.362

.453

.816

Información provista por Elías Sports Bureau

La historia registra en letras de oro las grandes hazañas de hombres de pequeñas estaturas cuyas proezas han superados los ámbitos políticos, económicos, científicos, artísticos, culturales y deportivos.

Al final, no es la estatura lo que define la inteligencia y valor de un ser humano sino su integridad y laboriosidad por hacer cada día su trabajo con profesionalidad, pasión y eficacia.

Articulo de Manuel Díaz Aponte

Lunes, 13 de noviembre del 2017