EL TIRO RAPIDO

Hoy a media mañana, ante un numeroso público que colmó el auditorio de la Procuraduría General de la República, su titular Jean Alain Rodríguez, hizo la presentación formal del "Plan Nacional de Prevención de Violencia de Género". Este plan ha sido el resultado de un prolongado y laborioso estudio que tomó varios meses de análisis sobre la grave problemática que representan los feminicidios.

Ha sido un trabajo de naturaleza integral, en el que han participado distintas instancias públicas, la Policía Nacional, el Ministerio de Educación, de Salud Pública, de la Mujer y otras dependencias involucradas. El mismo abarcó tanto las experiencias domésticas y la evaluación de las fallas incurridas en los anteriores fracasados esfuerzos, como el de otros países que han logrado reducir de manera significativa los índices de violencia intra-familiar y de feminicidios como irreparable expresión extrema de la misma.

Dos datos mencionados por el Procurador General en el curso de su detallada exposición dan idea de la importancia y gravedad del problema. Durante los últimos años la cantidad de mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas ha alcanzado un pico máximo de ciento cuarenta y un mínimo de ochenta en el año que aún así, como advirtió, constituye una cifra extraordinariamente elevada.

Y como estadística más actualizada, en lo que va del presente año, se han registrado más de setenta y siete mil denuncias de violencia, de ellas por sobre cincuenta y cinco mil en el ámbito familiar. Varios miles más corresponden a violencia física y también una elevada cantidad de carácter sexual. Esas cifras, sin embargo, pudieran no reflejar toda la realidad, tomando en cuenta que por diversas razones, las personas abusadas por ignorancia, temor a represalias, falso sentido de vergüenza familiar y social no se animan a poner sus casos en conocimiento de las autoridades.

Este "Plan Nacional de Prevención de Violencia de Género", contempla 22 puntos fundamentales, cubriendo un abanico de aspectos: la denuncia, la protección de la denunciante, el desarme del agresor, el sometimiento a la justicia y la sanción. Unidades especiales para acoger las denuncias y tomar las disposiciones inmediatas, con personal debidamente entrenado, estarán a disposición en todas y cada una de las provincias del país. Y funcionarán con horario ampliado hasta las doce de la noche, los siete días de la semana.

Obviamente, el éxito del plan depende en gran medida de las propias personas abusadas. Un dato más que preocupante es que el ochenta por ciento de las víctimas de los feminicidios, jamás habían puesto su situación en conocimiento de las autoridades.

El primer tramo, por consiguiente, consistirá en convencer a las personas agredidas de acudir a las autoridades para solicitar protección, y a partir de ese momento poner en ejecución los mecanismos del plan trabajando en forma coordinada. A ese fin, se llevará a cabo un amplio programa de concienciación utilizando los distintos medios de comunicación: prensa escrita, radio, televisión, redes sociales, afiches y demás. De igual modo, través del sistema escolar y otros medios.

Y para que no haya dudas respecto al compromiso que deberá asumir el personal involucrado en su aplicación, habrá un régimen de consecuencias para quienes no cumplan con su deber.

Luce un plan bien pensado y acabado. Y resulta elemental otorgarle un voto de confianza y un tiempo prudencial para evaluar sus resultados. Recordemos que cambiar los patrones de conducta fruto de una errada cultura heredada, no es tarea a corto plazo. En este sentido, toca a los medios de comunicación brindarle la máxima cooperación, que por nuestra parte le estamos ofreciendo de manera irrestricta.

No más mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas, por celos, despecho, o cualquier otra razón. No más victimarios, convertidos en suicidas. No más niños huérfanos por esta absurda, irracional y torcida cultura "machista". Hagamos todo lo posible por lograrlo.

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