Por Narciso Isa Conde

Hay ciertas insinuaciones quisquillosas respecto al motivo de mi reciente libro "Secretos, vivencias...de lucha, vida y amor", que es preciso contrarrestar.

No me despido del combate por el socialismo, ni nadie está en capacidad de despedirme. Mi lucha contra la opresiva y decadente civilización capitalista es innegociable hasta conmigo mismo y mis 75 años de edad.

No estoy en plan de retiro como dicen los que les encantaría que "tire la toalla", "cuelgue lo tenis" o se agoten mis energías.

No "estuve" dedicado 55 años a combatir por socialismo para ahora solo concentrarme en arrancarle a mi memoria recuerdos que podrían convertirse en olvidos. No, estoy peleando en ambos frentes: recuperando memorias útiles para potenciar mis aportes a los nuevos cambios revolucionarios en este nuevo siglo. Resaltando el valor del amor en la conducta humana y en las luchas libertarias, y venciendo la tristeza con la alegría y los sinsabores con el humor.

Habrá Narso, Secre, para ratos. Incómoda presencia para el bandidaje en el poder, pero abrazada siempre a la gente de buen corazón. Habrá nuevas formas de combates, incluso cuando el peso de los años me imponga más limitaciones físico-biológicas, contra las cuales también he aprendido a luchar eficazmente.

Mi militancia comunista-caamañista es inconmovible, y no se trata de una simple pose teórica, sino de un combate cotidiano que incluye "pensamiento y acción fundidos en armas contra la injusticia".

Pensamiento revolucionario plasmado en artículos, ensayos, libros, análisis, declaraciones, discursos, charlas, denuncias, conferencias, entrevistas, debates, Tiro al Blanco multimedio...

Acción transformadora con expresiones en calles y plazas, huelgas y protestas, ciudades y campos... aquí y mas allá de nuestra fronteras, con la ficha azul de INTERPOL (made in CÍA- DAS) a cuesta.

Pensamiento y acción para enfrentar todas las opresiones y discriminaciones: de clase, género, racismos, sexismos, militarismos, adulto-centrismos y planes ecocidas.

Incluso me siento en capacidad de renovar ideas y acciones, convencido de la necesidad darle riendas sueltas a la creatividad, con mente abierta a todo lo nuevo que pueda servir para dinamitar este sistema de explotación, exclusión, empobrecimientos, abusos y mentiras, y sumar fuerzas y energías para rearmar alternativas post-capitalistas y "sueños socialistas" realizables.

No hay marcha atrás en la utopía revolucionaria asumida, ni en mis convicciones, ni en el compromiso con el pueblo dominicano y la humanidad en lucha, porque como Anatole France creo que "la utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor." (El Nacional, domingo 29-10-2017)