Me cuentan que ahora, por cualquier "quítame esa paja", el método más recurrente a lo interno del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) es apelar a la infantil "ñoñería" de amenazar con la renuncia "y hacerla pública para que tenga más fuerza". Con el ingrediente adicional, de que cómo el último parto del perredeísmo ha sido el Partido Revolucionario Moderno (PRM), "los ñoños" tienen cobija y publicidad aseguradas, ya que, según aparenta, la razón de ser y la esencia del perremeísmo es atraer perredeístas disgustados. Ahora bien, no escapa al conocimiento de los que dan seguimiento a la actividad política, que muchos de "esos disgustados" han asumido tal posición porque quieren apurar el paso hacia la conquista de cargos y/o beneficios que, a su entender, son parte del disfrute de los dirigentes perredeístas que han sido convidados a asumir posiciones en la administración pública. No es cierto que hay tal postura de apego a "los principios que enarboló José Francisco Peña Gómez y que han sido la esencia de vida de nuestro partido", como alegan algunos de los que -rumiando el beneficio de un decreto- se han quedado, hasta ahora, como perico en la estaca. Y como no faltan quienes "enchinchan", esas intrigas tienen caldo de cultivo para producir esas "ñoñerías" y dar la impresión de que se está acabando el mundo, más bien, que se estaría apagando el jacho. Ahí si es verdad que se impone aquello de que "es mejor estar arriba con presión, que abajo con depresión", aunque en lo que el hacha va y viene, los que están "encaramados" en la carroza le "echan lico" a los de a pie con un "¡el que venga atrás que arree..!"

¡Qué mensaje!

"Muere el cuerpo físico, jamás los ideales. Los de ahora son candidatos, no líderes. Líder es algo muy grande. Y líder vivo o muerto es José Francisco Peña Gómez". La cita es de un twitter que circula por ahí, desde la cuenta @tonypenaguaba, de Tony Peña Güaba, secretario general del PRD e hijo menor del fallecido líder máximo de esa organización. ¡Anjá! ¡Unjú..!

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