Por Narciso Isa Conde

No sé en qué se diferencia el Procurador de la República y la Comisión de Agripino, en cuanto a sus relaciones carnales con Danilo Medina y su Gobierno corrupto y corruptor, sustentador a la vez del sistema de impunidad imperante.

No sé porqué recurrir al Procurador en el caso de los sobornos y la sobrevaluación de Odebrecht al conocerse lo que "evacuó" (ese es el término apropiado) la Comisión designada por Danilo para investigarse a sí mismo y a los suyos en lo relativo con Punta Catalina, con la evidente complicidad del CONEP, AIRD, Grupo Estrella, GRUPO CORRIPIO, CASA VICINI, BANCO POPULAR....que tienen sus conspicuos representantes en la Comisión que preside el inefable Monseñor Agripino Núñez Collado.

Esto equivale a empecinarse en fomentar ilusiones en uno de los componentes de una institucionalidad pervertida y manipulada por el cogollo del PLD, el Presidente de turno y el gran empresariado inescrupuloso.

Procurador y Comisión de Agripino son cuñas del mismo palo podrido de Danilo, lo que es necesario denunciar e impugnar sin dejar espacio a las dudas.

Igual criterio es necesario asumir frente al Consejo de la Magistratura y su misión de escoger los jueces de las llamadas "altas cortes", que son ni altas ni son cortes. Eso está cocinado y es engañoso a estas alturas hacer creer que esos resultados inminentes podrían ser modificados dentro de esta institucionalidad.

El Consejo de la Magistratura (CM) está dominado 6 a 2 por Danilo y no vale lo que se diga, no vale presión, no valen propuestas de magistrados/as honestos/as e independientes: con más o menos maquillajes los jueces y juezas designados/as, los tribunales que se conformen, estarán controlados por Danilo, la cúpula del PLD y sus empresarios preferidos, porque el CM es una cuña del palo podrido de Danilo.

Igual pasa con el Congreso, ley de partidos y ley electoral. Todo ese debate es paja. Las Cámaras de Senadores y Diputados son cuñas del mismo palo podrido y harán lo que en ese aspecto le convenga a Danilo y al cogollo peledeísta-danilista.

Eso pasó ya en la Cámara de Cuentos y en la JCE, está última llena de miedo por el simple hecho de que diversos sectores propongan la renuncia del Presidente de la República, un derecho universalmente consagrado incluso frente a Donald Trump.

? BAJARLOS Y TRANCARLOS PARA CAMBIARLO TODO, DESDE UN PODER CONSTITUYENTE.

Si el palo de Danilo y sus cuñas se pudrieron y son obstáculos inmediatos para impedir el FIN DE LA IMPUNIDAD, lo que corresponde es bajar a Danilo y su claque, y bajar sus cuñas de donde están.

Ya he dicho que "poco me jayo" pedir la renuncia de Danilo, algo que tanto mortifica al Castaño de la JCE, al Consultor Jurídico, al CONEP y a Campos de Moya (Vicini).

A Danilo, a su facción, a la cúpula del PLD y asociados... hay que RENUNCIARLOS; sucesores y aliados incluidos.

Las instituciones podridas que controlan y manipulan para garantizarse impunidad deben ser barridas y se impone pensar en un gobierno provisional de corta duración comprometido con la organización de una Constituyente participativa, popular y soberana; desde un poder constituyente capaz de crear las bases jurídicas de nuevas instituciones, incluido nuevos sistemas judiciales y electorales confiables, que faciliten refundar la república y su Estado.

A sus manipuladores y sustentadores políticos hay que quitarle poder y procesarlos, conscientes además de que se han asociados a poderosos grupos empresariales, que como los VICINI, BONETTI, GONZALEZ CUESTA, CORRIPIO, ESTRELLA, BARRICK están muy nerviosos y muchos sabemos por qué; una parte de los cuales ya ha sacado las garras contra MARCHA VERDE, lo que era de esperarse.

Solo a los VICINI le han explotado 4 escándalos en tiempo recientes: el contrato leonino de San Souci-La Marina, la estafa a FONPER, el fraude colosal con los terrenos asignados a Punta Catalina, el robo de tierras del CEA en el Seibo y el uso criminal de glifosato.

Proponerse esos objetivos "no es un maíz". Pero son imprescindibles y necesarios para al alcanzar el fin de la impunidad. La verdad sea dicha y asumida: en el contexto de esta institucionalidad putrefacta, de este pantano maloliente, no es posible hacer justicia en ningún sentido del término. La democracia de calle tiene posibilidad de barrer y remplazar este régimen de impunidad institucionalizada. 5-07-2017 / Santo Domingo, RD.