Manuel Díaz Aponte

Hacia muchos años que la región oriental no daba una demostración de fuerza y unidad tan contundente por una causa común, el fin de la corrupción e impunidad en el país.

Incluso muchos consideran que ha sido la manifestación pública más extraordinaria registrada en San Pedro de Macorís, superando las históricas concentraciones que en varias ocasiones presidió José Francisco Peña Gómez al frente del otrora poderoso Partido Revolucionario Dominicano.

Miles de ciudadanos y ciudadanas de todas las edades y clases sociales se lanzaron a las calles y avenidas de San Pedro de Macorís convocados por el Movimiento Verde para exigir que se termine con la abusiva cultura del robo de los dineros públicos y se aplique justicia a todos los involucrados en el caso Odebrecht.

La hilera humana congregada en los alrededores del ingenio Porvenir, única empresa azucarera estatal que todavía conserva erguida su chimenea, recorrió más de tres kilómetros hasta llegar a la Plaza del Parque Salvador, detrás de la Catedral San Pedro Apóstol.

Allí, varios oradores entre ellos, los periodistas Juan Bolívar Díaz y Altagracia Salazar así como el diputado Fidel Santana demandaron el cese de la impunidad y que se proceda contra todos los involucrados en los sobornos y sobrevaluaciones de las obras públicas construidas en el territorio nacional.

Protección del Medio Ambiente

Asimismo los participantes en la Marcha Verde portando pancartas reclamaron la protección del medio ambiente en la zona, especialmente el parque nacional Los Haitises, Parque del Este, el río Higuamo, la Laguna de Mallen así como la preservación de las reservas naturales.

También demandaron que a los imputados por el mayor escándalo de corrupción y soborno en la República Dominicana sean despojados de sus bienes.

Además que sean investigados y puesto a la disposición de la justicia los que vendían terrenos ilegales del Consejo Estatal del Azúcar, lo que posteriormente desencadenó en la tragedia ocurrida en la emisora FM 103 el 14 de febrero, con la muerte de los comunicadores petromacorisanos Leo Martínez y Luis Manuel Medina.

Los pueblos orientales demostraron que están decididos a luchar hasta las últimas consecuencias contra aquellos funcionarios que se enriquecen con el dinero del pueblo.

Por sí sola se trató de una fehaciente demostración de fuerza y al mismo tiempo una clara advertencia al liderato político tradicional en el país sobre cómo está pensando el pueblo dominicano.

Delegaciones de las provincias de Hato Mayor del Rey, El Seibo, La Altagracia, La Romana y Santo Domingo colmaron las vías Independencia, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Ramón Martínez y José Rojas de Macorís del Mar para exigir el adecentamiento del gobierno en los manejos de los fondos públicos.

Nueva Etapa de Lucha

¿Entenderán los representantes del sistema de partidos políticos los alcances y consecuencias de la adhesión y simpatía que viene logrando el Movimiento Verde?

¿Seguirán subestimando los alcances y proyecciones futuras de esta innovadora estructura de lucha social, desde donde pueden emerger los futuros líderes y hasta presidentes de la República Dominicana?

¿Es que no comprenden que el pueblo está acudiendo al llamado del Movimiento Verde sin recibir dinero a cambio, solo motivado por la indignación y pobreza que genera la corrupción administrativa desde el Estado?

Definitivamente, el escándalo de Odebrecht sepultará para siempre a muchos políticos dominicanos que jamás podrán optar por ningún cargo electivo.

El celebrado Nicolás Maquiavelo en su clásica obra "El Príncipe" reconoce que el poder sin límites conduce a consecuencias casi siempre trágica.

Articulo de Manuel Díaz Aponte

Domingo, 11 de junio de 2017