Por Narciso Isa Conde

(En español e inglés)

No es igual hacer justicia de verdad que instrumentar maniobras judiciales para intentar quitarse presión y diezmar las impactantes movilizaciones populares y ciudadanas por el fin de la impunidad.

Marcha Verde dominicana obligó al Presidente Danilo Medina-PLD y a su régimen a acusar y apresar una pequeña parte de los implicados en la corruptela de Odebrecht. Ellos se lo deben al justo reclamo de cobro, que vía Marcha Verde, está haciendo el pueblo dominicano frente a la enorme y trágica deuda moral, social y económica contraída por los nefastos partidos tradicionales y cúpulas empresariales y militares involucradas en grandes delitos de Estado.

Lo pagado hasta ahora es poquito e inseguro, porque la existencia de un sistema judicial tan pervertido y manipulado no garantiza que los pocos inculpados -más allá de la vergüenza pública y la prisión preventiva que sufren- sean ejemplar y definitivamente condenados.

El ex-presidente Leonel Fernández-PLD controla muchos tribunales y el presidente Danilo Medina aspira a controlarlos todos desde su nueva mayoría en el Consejo de la Magistratura. Ambos exhibiendo altas responsabilidades en la corruptela entronizada y enfrentados al interior del PLD.

El Presidente controla al Procurador y al Ministerio Público, y a través de esos instrumentos ha iniciado esos procesos "anticorrupción" que no incluyen ni a la mayoría de los sobornados ni lo fundamental y más trascendente de ese paquetazo: estafa de las plantas a carbón de Punta Catalina, financiamientos o mega-sobornos electorales y sobrevaluaciones de contratos; protegiendo así un robo de más de 2000 millones de dólares y sobornos electorales que remontan los 500 millones de dólares.

Esas exclusiones han determinado que ni el Presidente ni sus anillos palaciego y congresual hayan sido investigados y procesados en ese caso; lo que delata como maniobra política-judicial una penalización parcial concentrada fundamentalmente en opositores internos y externos y lobistas implicados en los sobornos.

Mientras exclusiones tan burdas especializan el blindaje en la protección del poder corrompido que ahora administra el oficialismo, dos de los implicados, Temístocle Montás (Ministro) y Ángel Rondón (lobista), dan señales de que podrían desplegar su capacidad de chantaje, forzando al Gobierno o a debilitar los procesos o a ensañarse más aun en medio de testimonios estremecedores y desgarraduras profundas.

En fin, si bien la sociedad debe meterle presión a esos procesos manipulados y manipulables, lo principal es el paquetazo de delitos y delincuentes de Estado todavía no enjuiciados y el sistema putrefacto que garantiza su impunidad.

Es imperioso, pues, demandar bajarlos del poder para trancarlos a todos, incautar lo robado y refundar las instituciones, intensificando las movilizaciones en todo el país. De lo contrario no habrá fin de la impunidad.

Domingo 11-06-207, Santo Domingo

ENGLISH:

JUSTICE AND MANEUVER

By Narciso Isa Conde

Poster translation:

Seize the stolen Lower and lock them

It is not the same to do real justice as to implement judicial maneuvers to try to take out pressure and decimate the shocking popular and citizen mobilizations for the end of impunity.

Dominican Green March forced President Danilo Medina-PLD and his regime to accuse and apprehend a small part of those involved in Odebrecht's corruption. They owe it to the just claim of collection, which via the Green March, the Dominican people are facing the enormous and tragic moral, social and economic debt contracted by the nefarious traditional parties and business domes and military leaders involved in major state crimes.

What has been paid so far is a little and insecure, because the existence of such a perverted and manipulated judicial system does not guarantee that the few defendants - beyond the public shame and the preventive detention they suffer ? to be exemplary and definitely condemned.

Former President Leonel Fernández-PLD controls many courts and President Danilo Medina aspires to control them all from his new majority in the Judiciary Council. Both exhibiting high responsibilities in the corruption enthroned and faced within the PLD.

The President controls the Prosecutor and the Public Prosecutor's Office, and through these instruments has initiated those "anticorruption" processes that do not include most of the bribes nor the fundamental and most transcendent of this enormous package: scam coal plants Punta Catalina, electoral financing or mega-bribes and overvaluation of contracts; Thus protecting more than $ 2 billion in theft and $ 500 million in electoral bribes.

These exclusions have determined that neither the President nor his palatial and congressional rings have been investigated and prosecuted in that case; which reveals as a political-judicial maneuver a partial penalty concentrated mainly on internal and external opponents and lobbyists involved in bribes.

While such rigid exclusions specialize armor in the protection of the corrupt power now administered by the ruling party, two of those implicated, Temístocle Montás (Minister) and Ángel Rondón (lobbyist), indicate that they could deploy their blackmail capacity, forcing the Government or to weaken the processes or to become even worse in the midst of shattering testimonies and deep tears.

Finally, while society must put pressure on these manipulated and manipulated processes, the main thing is the collection of crimes and delinquents of State not yet prosecuted and the rotten system that guarantees their impunity.

It is imperative, therefore, to demand to lower them of the power to lock them all, to seize the stolen and to refound the institutions, intensifying the mobilizations in all the country. Otherwise there will be no end to impunity.

Sunday 06-11-2017, Santo Domingo