Manuel Díaz Aponte

Quien domine el mar, dominará el comercio y quien domine el comercio, podrá controlar el mundo llegaron a advertir diversos pensadores de la antigüedad.

Y justamente eso ha ocurrido a lo largo y ancho de los cinco continentes dejando largas secuelas de acontecimientos, algunos de ellos de dimensiones muy trágicas.

El mundo está transitando por una ruta de incertidumbre, desasosiego e inquietud generalizada. Quien lo niegue, falta a la verdad.

Hoy más que nunca nos preguntamos, ¿qué venimos a hacer en esta tierra tan dividida y volcada hacia la confrontación? La gente es muy propensa a la confrontación y al odio lo que genera diversos conflictos sociales.

¿El ser humano nace siendo malo o adquiere ese comportamiento como consecuencia de su medio social?

Los especialistas de la conducta atribuyen a la perversidad humana variados factores y uno de ellos tiene que ver con el espacio social en que ha transcurrido su vida.

Pero también enfocando este asunto desde la óptica positivista, siempre he oído decir que los pensadores más agudos provienen de las localidades próximas a las costas, desde donde podemos apreciar el infinito y hermoso imaginario de las aguas del Mar.

Históricamente el Mar ha sido una fuente de inspiración y creación de ideas en la mente humana, porque nos permite adentrarnos en uno de los niveles de la naturaleza más profundo, diverso y atractivo que tiene el universo.

El Mar Infinito

En localidades cercanas al mar nacieron los poetas latinoamericanos Pedro Mir, San Pedro de Macorís, República Dominicana; Nicolás Guillén, Camagüey, Cuba; Pablo Neruda, Parral, Chile y Marcus Vinicius Melo de Moraes, Rio de Janeiro, Brasil.

La Teoría del Poder Naval del almirante estadounidense Alfred Thayer Mahan al referirse a la importancia estratégica del control naval como paso esencial para dominar el mundo, hoy recobra trascendental importancia.

En efecto, estamos ante un conflicto en el Mar Meridional del Sur de China que de no ser enfocado con la debida prudencia y tacto político-diplomático podría traer al mundo serias consecuencias.

Pero, ¿qué se esconde detrás del Conflicto del Mar Meridional del Sur de China en el continente de Asia?

¿Cuáles son los aspectos más sobresalientes de este conflicto y sus principales protagonistas actualmente?

Varios son los factores que se conjugan para crear un ambiente de disputa sobre ese extraordinario trayecto marítimo destacándose entre ellos, los estratégicos, económicos, políticos y de seguridad.

El predominio de los espacios marítimos y aéreos es enfocado profundamente por diferentes tratadistas estudiosos de la geopolítica mundial, que muestran interés en descifrar el camino que podría correr la humanidad en esta lucha continua de las grandes potencias por tener en sus manos no tan solo las decisiones políticas y económicas sino además el control del planeta.

En las últimas décadas la República Popular de China ha levantado un complejo de Islas Artificiales en el Mar Meridional del Sur, de un potencial objetivo geoestratégico y económico.

Ello ha creado profundas diferencias con los países vecinos que advierten el peligro de la expansión y control de China Popular en la región, así como la autenticidad de la soberanía sobre esos islotes.

Poderío Estratégico y Económico

En octubre del 2015 un buque de guerra estadounidense navegó por aguas próximas a la zona originando niveles de tensión.

El concepto de soberanía sobre esos Arrecifes no ha tenido una definición precisa por los menos en los ámbitos diplomáticos, debido en gran parte a los vaivenes del auge y caída secuenciales de imperios que a través de la historia incidieron en esa región del mundo.

La República Popular de China, Filipinas, Brueni, Vietnam, Malasia y Taiwán reclaman para sí parte o la totalidad del territorio del área Oceánica y de las Islas Paracels y las Islas Spratly, que conforman las dos cadenas de islotes existentes en la zona.

¿Se convertirá la disputa por el predominio de las Islas Artificiales en el Mar Meridional del Sur de China en un nuevo enfrentamiento armado de escala mundial?

¿Podrá Estados Unidos detener las pretensiones del gobierno de la República Popular de China de controlar absolutamente todas las áreas de esa zona marítima?

¿Cuál será la estrategia de geopolítica que aplicará el presidente Donald Trump ante este serio desafío internacional que encara su administración?

El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, insinuó que Estados Unidos impediría que la segunda economía mundial tuviera acceso a las Islas Artificiales que ha levantado en el Mar Meridional del Sur de China, que ya han sido dotadas de sofisticados sistemas de seguridad y equipos militares.

La reacción desde Beijing fue directa: "A menos que Washington planee emprender una guerra a gran escala en el mar del Sur de China, cualquier otro intento de impedir que China tenga acceso a las islas será una tontería", advirtió el diario chino de línea nacionalista, The Global Times.

Aunque deshabilitadas en ese conjunto de Islas se cree que hay reservas enormes de petróleo y gas especialmente; pero todavía no hay estudios científicos concluyentes. Allí, existen cayos, bancos de arena, arrecifes y una diversidad de atolones.

El Ministerio de Recursos Geológicos y Minería de China estima que este Mar Meridional podría contener 17,7 mil millones de toneladas de crudo. Sin embargo, expertos estadounidenses dicen que supera los 28 mil millones de barriles.

"Desde la Segunda Guerra Mundial, pequeñas entidades feudales se han incorporado a la China moderna y más de dos decenas de Estados-nación se han integrado en la UE supranacional. China, la Unión Europea y Estados Unidos son los tres imperios naturales del mundo; todos ellos están unificados geográficamente y, desde el punto de vista militar, económico y demográfico, son lo bastante fuertes para expandirse", relata Parag Khanna, en la página 29 de su libro: "El Segundo Mundo. Imperios e Influencia en el nuevo orden mundial".

Debemos seguir de cerca los acontecimientos que podrían generarse en los próximos días en esta zona del Continente Asiático.

Articulo de Manuel Díaz Aponte

Domingo, 5 de marzo del 2017