Por: Amín Cruz

América progresista a perdido un aliado y la clase humilde de Brasil y los gobiernos de avanzada de Latinoamérica perdieron uno de los gobiernos más poderoso que tiene el continente Americano. En realidad no se trata de una teoría, tampoco es un sueño, fue un dictamen que se realizó donde 61, senadores votaron en contra de Dilma y 20 a favor; ese es el resultado del cuerpo legislativo de Brasil.

Para América Latina el gobierno de Luiz Inacio Lula de Silva y el de Dilma jugaron un gran papel en todos los órdenes sociales, políticos, económicos etc., fueron gobierno que se caracterizaron por ser progresistas y solidario con toda América Latina y mundo. Lula y Dilma lograron contribuir en sacar de la pobreza a más de un millón de pobres en Brasil, al tiempo de desarrollar una economía estable para la región.

Hoy nada de eso cuenta, porque ese millón de la favela de Rio de Janeiro no salió a defenderla, los gobiernos amigos, los ex presidentes amigos, al igual que los millones de personas beneficiadas en el transcurrir de los años de ejercicio no les ha importado el hecho de la destitución, claro con sus excesiones. ¿Que nos enseña? Si tiene su enseñanza políticamente y va dirigida a todos los gobernantes del mundo, no se puede jugar con candela, la candela quema, "dime con quien anda y te diré quién eres", a pesar de que hicieron el bien, se ha condenado por el mal manejo de lo que podía haber salido bien; precisamente por quienes gobiernan, se dice, que quienes condenaron son los corruptos.

Que enseñanza podemos aprender en el orden político del caso de Dilma y de Lula en Brasil?, en primer lugar los partidos deben aprender de esta lección, en el momento de las elecciones y alianzas, deben saber con quienes se pueden aliar y ofrecerles cargos de importancia sobre todo la segunda posición en mando, al igual que el cuerpo legislativo, congresual, diputados, síndicos, ministros y hasta el judicial.

La historia no se repite pero en cierto sentido, se parece, es compleja porque se da muy parecida en algunas circunstancias del mundo político sobre todo en América Latina, como estudioso del Prof. Juan Bosch y admirador de su trayectoria política, el nos dio cátedra sobre situaciones parecida, aunque los tiempos han cambiado, debemos siempre tomar como parámetro y reflexionar sobre esas experiencias del ayer que tuvieron su acierto y desacierto, hoy muchos tan solo miran el poder y hacen alianza a la zar tan sola para llegar, pero eso tiene sus complicaciones y la vemos con el caso de Brasil.

Nuestros gobiernos tienen que aprender de esto y deben cada día ser los más transparentes posible alejándose de quienes tienen tendencia a llevarlos al abismo de la corrupción, Dilma fue una víctima y eso puede suceder con otros gobernantes de América. América ha perdido uno de los gobiernos más progresistas que encabezaba Dilma Rousseff, pero eso por igual se ve como una tendencia o el efecto de dómino en este continente, hay que ver lo que está pasando en la mayoría de estos países que están gobernado por presidentes progresistas de la izquierda.