Por Johnny Arrendel

Ligia Amada Melo no es una mujer dominada por prejuicios, sino imbuida del precepto de que la educación es un derecho universal y el eje fundamental para motorizar el desarrollo individual y social.

De manera oportunista, cínica y canallesca, hay quienes pretenden obviar que desde la entonces Secretaria de Educación, Bellas Artes y Cultos, Melo de Cardona no atendió a presiones para rechazar la inscripción en las escuelas públicas de los menores no declarados por sus padres y madres.

Resultaba que entre las diversas causas para que esos niños estuviesen sin documentos predominaba el que la mayoría eran hijos de inmigrantes haitianos, quienes a su vez tampoco residían legalmente en este país.

En ningún momento, Doña Ligia vaciló para emitir una resolución que amparaba la inscripción de todo niño dotado o no de acta de nacimiento, lo que beneficio no solo a los infantes residentes en bateyes y aldeas cafetaleras, sino a miles de ellos ubicados en barrios marginados de Santo Domingo y Santiago, hijos de padres criollos pero irresponsables.

Como reportero de las emisoras Power 103 y Universal, bajo la dirección de Robert Vargas, apenas en agosto de 1996, abordamos a la recién designada secretaria de Educación, Doña Ligia, sobre la problemática de que en numerosas escuelas se les cobraba cuotas de inscripción a los padres de los alumnos.

Sorprendida, y tras confirmar de inmediato la denuncia, Melo de Cardona instruyó a través de su asistente en la época, Milagros Yost, una Resolucion mediante la que se prohibía el cobro por inscripción en escuelas publica, la que aún está en vigor.

Como Presidente de la República, Leonel Fernández dedicó grandes esfuerzos y recursos para elevar la dimensión de la Feria del Libro, que a partir de su primera gestión entre 1996 y 2000, adquirió categoría de Internacional.

En una de sus ediciones, se programó un Conversatorio entre el Presidente Fernández y el estudiantado, pero determinados, intereses enquistados en el gobierno pero de mentalidad privatizadora, maniobraron para que solo participaran alumnos de los colegios más exclusivos del país.

Oportunamente enterada del despropósito, gracias a una eficiente labor de inteligencia desplegada por su relacionista, el periodista William Rosa, Ligia Amada Melo actuó con presteza y se aseguró que los alumnos de escuelas públicas conversaran también con el mandatario, y lo más significativo es que esos chicos y chicas humildes hicieron preguntas más inteligentes que los de colegios.

Mucha gente acusa a doña Ligia de centralizar en exceso las instituciones que dirige, pero hay que revisar su historial y, ciertamente, comprobar que jamás se le han quedado cabos sueltos en situaciones creadas.

Por ejemplo, como titular de Educación, heredó del gobierno de Joaquín Balaguer más de siete mil expedientes donde constaban los casos de maestros en ejercicio, pero que no estaban nombrados. Mientras la Asociación Dominicana de Profesores presionaba que se les hicieran los pagos, aun sin las debidas tarjetas.

Algunos fuimos testigos de cómo sobre una mesa del despacho, estaban organizados esos expedientes, y Doña Ligia se aseguró de revisar cado uno de los soportes hasta garantizar que los pagos se hicieran justamente, pero sobre la base de la legitimidad y probidad en el uso de fondos públicos.

Lo mismo, aunque en otro orden, pasó cuando por primera vez se produjeron casos cuantitativamente relevantes de niños intoxicados al ingerir la leche del Desayuno Escolar. Melo de se movilizó con agilidad y se desplazó por las provincias La Vega y Peravia, para conocer in-situ los detalles de la contingencia.

Su interés denodado dio frutos, fue identificada la fuente de contaminación en una de las empresas suplidoras. Pero ella no se limitó, sino que desde entonces se estableció un sistema más estricto de control de la Alimentación Escolar, con la participación de Salud Publica, DIGENOR, el Instituto de Tecnología Industrial (Indotec), el Laboratorio Nacional y la Autónoma de Santo Domingo.

Doña Ligia tampoco dio pie a que las Pruebas Nacionales, principal rasero para comparar la calidad de la enseñanza en los sectores público y privado, perdieran prestigio y efectividad.

Cuando se detectó una filtración de las pruebas, que invalidaron su aplicación en diversos planteles, la gestión de Melo de Cardona propició una investigación que determinó sin dudas el origen del fraude, sus responsables y de paso aplicó las medidas correctivas.

Desde el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Ligia Amada Melo encabeza una gestión que tiene el mérito indiscutible de colocar las becas académicas, de grado y pots grado, nacionales e internacionales, al alcance de toda la población estudiantil y de profesionales de escasos recursos que buscan especializarse.

Esta experimentada dirigente del Partido de la Liberación Dominicana, que comenzó a ejercer el magisterio cuando aún era adolescente, que acompañara a Juan Bosch en la fundación y desarrollo de la organización política, e incluso, fue la primera mujer en obtener una diputación representándola, simplemente debe ser valorada y respetada en su justa dimensión.