MERCOSUR Y LA COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES –CAN-

Por Milton Olivo

Un primer paso –planteado- es la profundización del MERCOSUR como proyecto político que acreciente su gravitación y capacidad de negociación internacional. Tanto por su historia como por su proyección,  es más que un proyecto comercial o aún económico, sólo encaminado a resolver problemas circunstanciales o intereses sectoriales. Sus orígenes estuvieron relacionados con el fortalecimiento de los regímenes democráticos de Argentina y de Brasil y con las negociaciones económicas bilaterales sobre la energía nuclear. Fue un proyecto de los Estados, no de grupos corporativos privados, aunque en algunas etapas de su devenir pareció cooptado por el discurso neoconservador.

El MERCOSUR posibilitará a las poblaciones de sus Estados Miembros sobrevivir y aún prosperar, en un mundo oligopolizado a nivel político, militar, económico y tecnológico, en la medida que manifieste una voluntad política en ese sentido y los Estados (a través de sus gobiernos) establezcan reglas y límites a los actores transnacionales y también a grupos privados locales, acostumbrados a hacer exclusivamente la propia. La economía Argentina, según estimaciones del Banco Mundial, sólo representaba (2002) el 1,5% de la economía de EUA y el 0,5%  de la mundial. El ALCSA, por su lado, cuenta con un PBI de casi U$ S 1.000 millardos, equivalente al  3,3% de la economía mundial y al 10% del PBI de EUA.

El MERCOSUR tendría que orientarse hacia lo que Galtung llama Integración Asociativa, es decir Homogénea (países en desarrollo que persiguen el desarrollo); Horizontal (Estados Parte de un mismo nivel); e Igualitaria porque su principal meta es repartir justicia entre sus miembros.

La Integración Asociativa tendría que procurarse a través de algún tipo de coordinación macro política: política externa conjunta, política de defensa conjunta y también una coordinación macroeconómica que sirva de cimiento del edificio asociativo y de la selección de cadenas de valor que se distribuyan en toda la geografía del MERCOSUR, sin división ricardiana del trabajo. Los empresarios y también los trabajadores negociarían las condiciones de la complementación económica, dentro de marcos convenidos a nivel de los Estados Miembros.

Por otra parte, tendría que completarse la Unión Aduanera, evitando cuestiones como las perforaciones al arancel externo común, su doble cobro y el reconocimiento mutuo de certificaciones sanitarias.

Sería necesario crear condiciones infraestructurales para que las personas, los bienes y servicios puedan encontrarse, comunicarse e intercambiarse. Para ello se debe disponer de una densa red vial, de ferrocarriles, de transporte fluvial, de oleoductos y gasoductos a nivel intra-MERCOSUR y dentro del marco del Plan de Acción para la IIRSA. También habría que promover la integración de regiones fronterizas y de las que se encuentren más allá de los límites nacionales.

El desarrollo institucional deseable, se relaciona con el fortalecimiento de los mecanismos intergubernamentales que superen el déficit de implementación de la normativa MERCOSUR y la resolución de conflictos puntuales, entre otros temas. La eventual configuración de un Parlamento electo por el voto directo, supondría trabajar a favor de alianzas sociales y políticas transfronterizas a nivel del Bloque. Por otra parte, la constitución de un Fondo Estructural de U$S 100 millones contribuiría a morigerar las asimetrías intra-MERCOSUR.

En el ámbito militar los Estados Miembros resolvieron conjuntamente con Chile, Bolivia y Perú integrar una misión militar en Haití. Según este enfoque, el “orden democrático”, en este caso de América Latina,  es un asunto que también les incumbe. A pesar de que se trata de un asunto no sudamericano, decidieron involucrarse. Así como un Estado ejerce el monopolio de la fuerza a nivel de su jurisdicción doméstica, los Estados mancomunados tendrían que participar en el mantenimiento del orden dentro del territorio compartido. El resguardo de la Patagonia y de la Amazonia, así como de recursos vitales como el agua requeriría la conformación de una fuerza militar conjunta.

Un punto no menor es una mayor sinergia entre las entidades gubernamentales, sociales, económicas y culturales afines al fortalecimiento del Bloque, para conformar un núcleo duro catalizador de la integración.

El segundo paso, está relacionado con la convergencia CAN-MERCOSUR dentro del espacio sudamericano. Dicha convergencia presenta varias aristas. Para Argentina a través de Chile (Estado Asociado al MERCOSUR) y para el MERCOSUR a través de los países miembros de la CAN implica conformar un ámbito geográfico bioceánico que excede el histórico atlantismo y estrecha la relación con los dinámicos Estados y mercados asiáticos. La condición de Estado Asociado de Venezuela significaría acceso al principal mercado de la CAN, petróleo, gas y lazos con la OPEP.

MERCOSUR representa casi el 42% de la población de América Latina, mientras que la CAN representa el 22%. El primer Bloque provee el 40% del PB de América Latina y el segundo el 16%. Chile que no pertenece a ninguno de los dos Bloques tiene el 4% de la población e igual porcentaje de PBI. Ambos Bloques reúnen a 4 países que por el tamaño de sus economías son los más importantes de América del Sur: Brasil, Argentina, Venezuela y Colombia.

MERCOSUR representa alrededor del 33% de las exportaciones de América Latina y la CAN aproximadamente el 17%, juntos dan cuenta de casi la mitad de las exportaciones. La conformación del ALCSA o eventualmente de una COMUNIDAD SUDAMERICANA DE NACIONES tendría capacidad de negociación y maniobra en la Región y también en el mundo.

El comercio intra-MERCOSUR es de aproximadamente 20% del total de las exportaciones de sus Miembros y el intra- CAN de aproximadamente 11%. Las exportaciones del MERCOSUR están diversificadas entre UE, EUA y Asia, las de la CAN tienen como destino principal a EUA.

Así como Argentina-Brasil representan el núcleo duro del MERCOSUR, Colombia-Venezuela representan alrededor del 70% del PB de la CAN  y el eje comercial que gobierna la conducta económica y comercial de dicha Comunidad.

Recopilado de  la Integración de la América del Sur. Alberto J. Sosa.
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