Por Héctor Tineo N

El anuncio del acto programado para el mediodía de este miércoles con el ex presidente Leonel Fernández, en un hotel de la Capital, ha llenado de ira al grupo que se siente con el derecho de abrogar el precepto constitucional que garantiza en República Dominicana el derecho a reunirse, sin permiso previo, con fines lícitos y pacíficos. El Grupo Estratégico Empresarial (GEE), que tiene a su cargo la organización, ha informado es un diálogo amplio sobre temas económicos e internacionales con el periodista Alberto Padilla, que será presenciado por un grupo de empresarios, quienes han contribuido para la materialización del encuentro. Los organizadores precisaron que el conversatorio será grabado y reseñado en la revista especializada en temas económicos, "Mercado", en el número de cierre del año 2014 y por televisión en cadenas internacionales y en la televisión local, luego de que se agote el ciclo de difusión comprometido. Nos cuentan que unos "señorones", muy creativos para producir vagabunderías, quieren obstaculizar la actividad con una denominada "parada cívica", que hasta anoche no había logrado el apoyo que desean, pues se trata de personas que están en un proyecto político en busca de "crear condiciones para desplazar al Partido de la Liberación Dominicana del Gobierno", pero usando a terceros de escudo. Por esa conducta política irresponsable algunos de los invitados sólo atinaron a decir: "bueno, y esto? La ira se explica porque todas las encuestas que reciben les indican que Leonel sigue arriba. Con ese cuadro los irresponsables que ocultan sus caras piensan que recurrir a provocaciones puede dar resultados que conduzcan a distraer a la opinión pública y pescar en agua sucia. ¡Cuánta temeridad politiquera! Bien, les conocieron la intención antes de activar la denominada "parada cívica". ¿Se entiende? La sociedad tiene que decirle No a los sustentadores de la intolerancia.

Del legado de Leonel (1)

Las tres administraciones de Gobierno que ha encabezado el presidente Leonel Fernández (1996-2000, 2004-2008 y 2008-2012), están en la memoria colectiva como años de crecimiento de la economía, la puesta en práctica de políticas sociales sin precedentes, el fortalecimiento de las instituciones del Estado y el respeto del derecho a la libertad de información y de opinión. Sus detractores no pueden ocultar, aún cuando es su deseo, que recuperó la estabilidad macroeconómica a partir del 16 de Agosto de 2004, con lo que dejó atrás un período de incertidumbre matizado por el aumento de la pobreza y la pérdida de empleos durante el período de 2000 a 2004, como registran informes del Banco Central de aquellos años . En el Gobierno del PRD del presidente Hipólito Mejía la pobreza aumentó a niveles que nadie llegó a imaginar. Más de 1.4 millones de dominicanos cayeron en la pobreza. Un tiempo desgraciado no se olvida con cargas de injuria y prácticas antidemocráticas como las que ahora se accionan contra el doctor Leonel Fernández. Los dominicanos y dominicanas no olvidan que en sus años de Gobierno vivieron un período de crecimiento sostenido de la economía y construcción de grandes obras de infraestructuras, ejecución de programas sociales sin precedentes, reducción de la pobreza y del desempleo.

El pueblo dominicano tampoco olvida el fortalecimiento institucional y el gran logro que es la Constitución de 2010, garante de un Estado Social y Democrático de Derecho. El presidente Leonel Fernández terminó con la práctica de privar de libertad a comunicadores y personas que expresan ideas contrarias o diferentes al pensamiento oficial.

Con insultos y asedio no pueden borrar de la mente del pueblo dominicano que a partir del 16 de Agosto de 2004, el presidente Fernández también recuperó el derecho a la libertad de expresión, que también fue desconocido en la administración que le antecedió. Con el retorno de Leonel Fernández a la Presidencia de la República, el 16 de Agosto de 2004, quedaron atrás los días en que un periodista podía ser privado de su libertad sin la autorización de un juez por ofrecer informaciones o hacer uso del derecho a expresar sus opiniones libremente, como ocurrió con Marino Zapete, Gonell Franco, Julio Martínez Pozo, los comunicadores Emilio Lemoine y Carlos Martínez, el empresario Luis Yangüela y el ex gobernador de Dajabón, Miguel Cruz. Marino Zapete, fue llevado al DNI porque dijo se "usaban fondos públicos en la casa del presidente Mejía que se construía en Jarabacoa". Fue, el presidente Leonel Fernández que puso fin a esa práctica porque es un garante de la libertad de información y de opinión. La Constitución que promulgó el 26 de enero de 2010, establece en su artículo 49: "Toda persona tiene derecho a expresar libremente su pensamiento, ideas y opiniones, por cualquier medio, sin que pueda establecerse censura previa...". El artículo 40 dispone: "Toda persona tiene derecho a la libertad y seguridad personal"... "Nadie podrá ser reducido a prisión o cohibido de su libertad sin orden motivada y escrita de juez competente, salvo el caso de flagrante delito...". También protege el secreto profesional y la cláusula de conciencia del periodista. El legado de un presidente de la dimensión de Leonel Fernández no se desdora con mentiras y menos con una persecución rastrera, expresión de la intolerancia política que la sociedad dominicana desprecia por baja y ruin. Quien lo dude, que responda: ¿por qué los patrocinadores usan a terceros y no dan las caras? Mañana sigue Del legado de Leonel (2)