La defensa de nuestros recursos naturales es y será siempre un compromiso de toda la sociedad. La preservación del hábitat de los bosques y las cuencas hidrográficas, es el mayor legado que habremos dejado a la presente y futuras generaciones. Y así lo ha dejado ver el Presidente Danilo Medina, en su misiva al congreso, al observar la ley que declaraba Parque Nacional a Loma Miranda.

El gobierno ha dejado claramente establecido que existe la voluntad de no permitir la explotación de las reservas mineras, no solamente de Loma Miranda, sino también en ninguna otra parte donde se pueda poner en peligro la biodiversidad medioambiental del país.

Aun así, pese a las demostraciones de firmeza y sentimiento patriótico exhibidos por el primer mandatario, persisten las posturas irracionales de gente que amparadas bajo el manto de la democracia, que permite la libertad de expresión, insultan y atropellan, convirtiendo ese reclamo en un libertinaje rampante que promueve el irrespeto y la desconsideración hacia los demás, incluido, el propio presidente de la república.

La falta de argumentos de sectores que a través del tiempo se han quedado sin propuestas ante la opinión pública, ha hecho de esos grupos "un quijote" que se apertrecha en Miranda, para hacer de esta, una causa interesada que traspasa las fronteras medioambientalistas y se convierte en un instrumento político que persigue llevar intranquilidad y desasosiego a la nación.

Todos, sin distinción de raza o color, defendemos el derecho de no explotación que nos asiste como dominicanos. Loma Miranda, alberga en sus entrañas una diversidad de recursos naturales autóctonos de esa región que no deben ser tocados, aún cuando sea en aras del progreso y el bienestar del país. Sin embargo, la defensa de un patrimonio del pueblo no debe esgrimirse sobre argumentos que atropellen y desestabilicen la paz social.

Los grupos que convocan esas jornadas de lucha, carecen de elementos coherentes con el planteamiento que realizan. Empiezan defendiendo a Miranda, y terminan hablando de déficit fiscal. Empiezan defendiendo a Miranda, y terminan hablando del problema energético. Empiezan defendiendo a Miranda, y terminan hablando del proceso de naturalización.

Esos grupos hablan de todo menos del problema medioambiental, que efectivamente, es un tema que tendremos que abordar con carácter de seriedad para no vernos en el espejo de Guatemala, país que atraviesa una situación difícil por el problema medioambiental que los afecta.

Lo mismo ocurre con nuestros vecinos de Haití, que tienen sus lomas y cordilleras completamente deforestadas, como consecuencia de la depredación irracional a la que ha sido sometida la fauna y flora en esa nación.

Loma Miranda, no será tocada, por lo menos en lo inmediato. Así lo ha dicho el gobierno. Y en caso de que exista esa posibilidad en el futuro, el presidente se ha comprometido para que sea de manera racional y controlada, sometiendo su explotación al más riguroso estudio de factibilidad, de manera que se puedan aprovechar las riquezas de la zona sin que afecte radicalmente al ecosistema.

Por consiguiente, mantenerse apegado a un reclamo sobre un tema que ha sido debidamente aclarado por las autoridades, es querer aferrarse a una lucha que no conduce a ninguna parte. Por lo que, dejar a Loma Miranda tranquila, es el mejor ejemplo que podemos dar tod@s.

Escrito por:

Fitzgerald Tejada Martínez

@fitzgerald2413