Por Ana Silvia Moronta

Seguridad Ciudadana es el ejercicio de los derechos fundamentales y el Estado debe garantizarlo. Esos derechos están enunciados en la Constitución de la República y en convenciones internacionales ratificadas por el país.

He visto unas declaraciones de la Dra. Milagros Ortiz Bosch, refiriéndose al clientelismo, donde no diferencia el clientelismo de la garantía del ejercicio de los derechos ciudadanos.

Las desigualdades originan exclusión y pobreza, clientelismo, tráfico de influencias, inseguridad ciudadana. Esas desigualdades se acentúan cuando las debilidades del Estado no permiten asegurar el ejercicio de los derechos.

El clientelismo al que la señora Ortiz Bosch se refiere es el que se práctica hacia una población vulnerable, víctima de las desigualdades y pobreza, con soluciones temporales a cambio de apoyo político.

La señora Milagros Ortiz no ha observado que el Estado es quien está obligado, por mandato Constitucional desde el 2010, a garantizar con eficiencia el ejercicio de esos derechos, sin estar la población beneficiada obligada a apoyar políticamente al gobierno o al partido de gobierno.

En este sentido debe diferenciar garantizar el ejercicio de los derechos y clientelismo. Los planes sociales para combatir la desigualdad suministrando, por ejemplo alimentos, bonos gas o educativos, no es clientelismo cuando se aplica a todos los del mismo perfil por igual.

Estando como vice ministra en el Ministerio de Interior y Policía, siendo su titular el Dr. Franklin Almeyda Rancier, a propósito de la ejecución del Plan de Seguridad Democrática, y como parte del equipo, pude comprobar que del litoral político de la Dra. Milagros Ortiz, y aún entre algunos dirigentes de mi partido, se les hacía difícil entender que seguridad ciudadana no es tolerancia cero ni "darle para abajo" a los delincuentes, sino lograr que los ciudadanos tengan la oportunidad de ejercer sus derechos.

Hubo de elaborarse y poner en ejecución por debilidades de las instituciones programas específicos, como por ejemplo: Control de Horarios para Expendio de Bebidas Alcohólicas. Control de Fuegos Artificiales. Control de Armas de Fuego. Balas Perdidas. Protección a las víctimas de la violencia. Asistencia en Carreteras. Reforma de la PN.

Se diseñaron algunos más, los cuales se pasaron a ejecutar. Pero el programa Barrio Seguro constituyó una marca país y paradigma, diseñado bajo el concepto de que la desigualdad excluye de la convivencia a una parte de la población que es altamente vulnerable por estado de pobreza. Este. Programa rompe la ausencia del Estado para estar presentes en ellos.

Más de 110 barrios dejaron de ser centros de perturbación e ingobernabilidad porque sus necesidades más demandadas empezaron a ser atendidas. Cuando sectores de oposición, y aún algunos dentro del mismo partido de gobierno, vieron lo exitoso de este programa, en vez de reconocer sus excelentes resultados, lo denunciaron como por politizado.

Todos estos programas los citamos como ejemplos de manejo de políticas públicas sobre seguridad ciudadana, lo mismo se viene haciendo con planes sociales, por lo que puedo afirmar que el clientelismo va quedando atrás.

La autora es Miembro del Comité Central del PLD