Por: Ing. José Adolfo Herrera Acevedo

Parecía que ya se había desestimado la construcción de esta nueva carretera que uniría la ciudad de Santiago de Los Caballeros con San Juan de la Maguana, cuando en días pasados de nuevo el Gobierno dominicano trajo a colación que empezaría en pocas semanas el proceso de licitación de la referida vía.

Desde luego que numerosas instituciones, incluida la Academia de Ciencias, han realizado múltiples estudios sobre esta carretera que perjudicará grandemente el Medio Ambiente y así lo expresaron públicamente en rueda de prensa.

El Consejo Regional de Desarrollo (CRD) ha establecido con claridad meridiana que no se opone jamás a obras que puedan traer desarrollo a La República Dominicana, ahora bien, tampoco apoya que el desarrollo sea a costa de la destrucción de cientos de tareas de árboles con su consecuente daño al medio ambiente y a los ríos que nacen al paso de esta carretera.

Pensamos que como dominicanos debemos de sopesar mejor las cosas, aunque ya el Presidente de La República Dominicana, Danilo Medina, ha dicho que es una decisión tomada.

Hay veces en que es importante escuchar otras voces y ver sí existen mejores alternativas para lograr el mismo fin, como lo sería por ejemplo: El Arreglo de otras vías ya existentes que comunican el Cibao con el Sur, utilizando la vía de Jarabacoa-Constanza que tan sólo necesitaría unos 40 kms de nuevas vías con una reducción considerable de la distancia desde el centro del Cibao que es La Vega, la cual quedaría reducida a unos 140 Kms solamente, sin pasar por ningún Parque Nacional y pasando por una distancia de bosques inferior al 10% de lo que pasaría por la carretera que se propone desde Santiago.

El CRD reconoce en su justa medida que una vía de esta naturaleza ayudaría en gran medida al abaratamiento del transporte de mercancías entre ambas zonas del país, lo que significaría un ahorro importante para el comercio que se realiza entre las mismas, eso no es discutible. Lo que sí es discutible es que tomando esto como excusa se pretenda cruzar por dos parques nacionales con el consiguiente daño ecológico que se traería consigo una obra de semejante naturaleza.

Una de las partes más negativas de la obra lo sería el establecimiento de asentamientos humanos a todo lo largo y ancho de esta vía con el consiguiente deterioro del medio ambiente circundante, sin planificación adecuada, con una disposición de desechos sólidos medalaganaria, así como también sin servicios adecuados de agua potable y servicios sanitarios, y desde luego con la destrucción de bosques sin control.

Por eso, desde el CRD seguimos abogando que en vez de construir una carretera Cibao-Sur, el país se involucre en edificar un Ferrocarril que una al Cibao con el Sur, con el Este, el Distrito Nacional y Haití, hecho éste que limitaría el peligro de agredir enormemente el medio ambiente con asentamientos humanos en toda la vía, además, de que por medio de la vía férrea se dotaría a nuestra nación de un real instrumento para el eficaz desarrollo de sus fuerzas y estructuras productivas.

En el Consejo Regional de Desarrollo (CRD) siempre hemos apostado que el uso de este tipo de de medio de transporte aportaría al desarrollo integral de toda la nación, uniendo y abaratando los costes de transporte no sólo Norte-Sur sino que podemos hacerlo lo propio en toda la geografía nacional.

José Adolfo Herrera Acevedo,

Coordinador de Provincias del Consejo Regional de Desarrollo (CRD).

Ingeniero, Empresario y Catedrático Universitario. Tel. 809.244-5406.- Correo. Crdnordeste@yahoo.es.