Tierra Adentro / ¡Ay, lo dijeron!

Milton Tejada C

UNO. ¡Lo dijeron los empleadores!

Lo dijeron los empleadores: no sabemos si hay o no condiciones para que el Seguro Familiar de Salud entre en vigencia. La dinámica es de exclusión, de negación de la participación, de búsqueda de la fragmentación social. Debe constar…

El Presidente Leonel Fernández y sus estrategias trataron  –con cierto éxito mediático- de crear la impresión de que tienen el apoyo del empresariado para la implementación del Seguro Familiar de Salud. Además, de paso, la acción de invitar a destacadas figuras del mundo empresarial a palacio –en conversación privada- podría tener la consecuencia de crear grietas al interior de algunas asociaciones empresariales.

Nosotros somos del parecer de que el empresariado cometió un grave error cuando en mayo pasado –ante la imposibilidad de que el SFS entrara en vigencia- permitió con relativa pasividad que el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) fuera suplantado por el Poder Ejecutivo, quien colocó al Vicepresidente Rafael Alburquerque como el encargado de hacer posible que, en 90 días, esto funcionara.

El Gobierno, en ese momento, dinamitó la institucionalidad de la seguridad social. Suplantó al CNSS, lo “intervino”, lo dejó inoperante

Es cierto, plantean voceros empresariales, que hicieron constar en su momento su desacuerdo con el proceder, pero no más. Una constancia. No se pensó, por ejemplo, en un sometimiento de inconstitucionalidad. No se manifestó de modo público y reiterado lo que estaba pasando y, para mayor responsabilidad, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) pareció paralizarse ante el tema, temeroso de sus internas y propias contradicciones.

Sin embargo, la intervención de ayer de algunas organizaciones empresariales deja constancia de esta dinámica de exclusión y de la responsabilidad que pesa sobre los hombros del Presidente Fernández del éxito o fracaso del SFS, del éxito o fracaso de la atención de la salud de los trabajadores, sobre todo de aquellos que hasta este momento sentían que recibían un servicio –con limitaciones- pero adecuado. Dijeron:

“Es lamentable que se trate de dar la impresión de que el sector empleador  no está unificado, y que a través de la invitación a un grupo de respetables empresarios para presentarles los detalles del Seguro Familiar de Salud, se quiera violentar la institucionalidad que el empresariado ha defendido durante muchos años.

“Al igual que estos empresarios, las organizaciones empresariales que firman esta declaración, queremos ratificar nuestro apoyo al inicio del Seguro Familiar de Salud y requerimos que el mismo entre en vigencia con las debidas garantías de servicios de calidad para nuestros empleados, que en su gran mayoría hoy cuentan con servicios privados de salud.

“En ese sentido, al igual que estos empresarios,  reclamamos que los inconvenientes que han impedido el inicio del Seguro Familiar de Salud estén resueltos y que nuestros sectores estén debidamente informados acerca de las soluciones propuestas por el Estado a los problemas que han detenido su entrada en vigencia. 

“Por todo lo anterior reiteramos la necesidad de que la implementación del Seguro Familiar de Salud cumpla con el Principio de Participación de la Ley 87-01, para que sean incluidas en la discusión de este tema las organizaciones que representan al Sector Privado. Por ello el empresariado solicitó la realización de vistas públicas a la Cámara de Diputados cuando se abocaban  al conocimiento de la reforma de la Ley de Seguridad Social”.

¿Le importa al Gobierno la participación del sector empleador en la consulta y/o toma de decisiones en torno al tema de la salud/seguridad social? Algunos comunicadores pro-gobierno ya no se conforman con el camino de la beatificación del Gobierno, sino que ahora toman el camino de la satanización del empresariado. Deberían los estrategas en comunicación del Gobierno tener mucho cuidado con este sendero que no contribuye en nada al bienestar social y a la gobernabilidad…. Porque no se trata de ángeles y demonios.

DOS. ¡Lo dijeron en el periódico!

Ya hemos dicho que algunos comunicadores han tomado la vía de la satanización del empresariado, presentándolo como aquellos que se oponen a que “los pobres” reciban el bienestar de un fuerte sistema de salud. Perversos serían, en este caso, los empresarios. Claro, estos comunicadores no ven ninguna perversidad en el proceder gubernamental.

Nosotros preferimos apartarnos de este mundo de ángeles y demonios.

Veamos algunos titulares de los periódicos de hoy.

El Día: Empresarios piden garantías para SFS.

El Caribe: Reacción: Insisten en reclamo soluciones del SFS

Listín Diario: Empresarios cuestionan la decisión sobre inicio del SFS

Hoy: Empresarios piden información SFS

Diario Libre: Empresarios piden garantías al Gobierno para iniciar el SFS

Algunos medios, como Diario Libre, dedicaron comentarios de opinión al tema. En este caso, el editorial y el comentario A.M. de Inés Aizpún, parecen recoger muy bien el sentir sobre el tema. El editorial de Diario Libre señala:

El viaje

En una democracia, cada vez que el gobierno impone su voluntad se resiente el proceso.

La democracia no es un fin, es un viaje en el que todos debemos acomodarnos y dar y ceder, y al mismo tiempo, recibir. Desde el momento en que el conductor impone la ruta, la velocidad y las condiciones, cesa la comodidad para los pasajeros.

En el caso del seguro familiar de salud, lo que se le ha pedido a unos pasajeros es que paguen por la guagua completa sin protestar y hagan lo que mande el chofer sin reclamar. El pasaje lo comienzan a cobrar en unos días y se desconoce la ruta, las paradas y si la guagua tiene gasolina para hacer completo el viaje.

No solamente eso, sino que el conductor se buscó a unos señores que no viajan en guagua para que le digan a los pasajeros que todo va a salir bien. Ojalá.

Inés Aizpún trata el tema en forma de preguntas y respuestas, de un modo conciso:

Cinco preguntas

1. ¿Se han opuesto alguna vez los empresarios a la entrada en vigor de la Seguridad Social? No. A lo que se han opuesto las asociaciones empresariales es al desequilibrio financiero, a la politización del sistema y a la falta de garantías de la prestación de servicios a los trabajadores.

2. ¿Era necesario llamar a los grandes nombres del empresariado a Palacio? Sí y no. Sí, porque el fracaso del diálogo obligaba al Gobierno a dar un golpe de efecto, echarle la culpa a alguien. No, porque ni siquiera se les dijo a qué iban. Era una invitación "personal" que evidenció, sencillamente, que el secretario de Trabajo y el Vicepresidente no supieron hacer sus deberes. El Presidente tuvo que acudir en su ayuda. Ahora, curiosamente, la responsabilidad del resultado es toda de él. Ni siquiera de los empresarios que salieron en la foto ni de los que fueron malintencionadamente "afuereados".

3. ¿Entrará en vigor el 1 de septiembre? Sí, pero eso no quiere decir que nos debamos alegrar por ello.

Se ha roto el diálogo y el tripartismo. Se ha despreciado la institucionalidad. Se ha cambiado una ley crucial con la aplanadora de la mayoría en el Congreso. Se ha encarecido el sistema. Se ha politizado el proyecto. Se han pasado por alto tratados internacionales de los que el país es signatario.

4. ¿Necesitamos Seguridad Social? ¡Claro que sí! ¿A cualquier precio? Probablemente no. Hay que pensar que si el sistema, tal como lo impondrá el Gobierno, no tiene el respaldo ni de los empresarios, ni de los médicos, ni de las clínicas… es que no está maduro. Y en estos temas, a mayor consenso, más probabilidad de éxito. Fernández se lo ha tirado a la espalda pisoteando, de paso, a unos cuantos gremios. Arriesgado.

5. ¿Por qué los legisladores se han autoexcluido del sistema? ¿Por qué los legisladores peledeístas no se integran al proyecto que defiende el Presidente por encima de todas las voluntades? ¿Por qué habrían de necesitar otro? 

Milton Tejada C.

tejadamilton@yahoo.com