Por: Ing. Odonel Gómez Rojas*

La democracia es el sistema político más caro y más complejo, que ha desarrollado el hombre, pero es el que todos anhelamos. De él esperamos más salud, más bienestar, más libertad, más felicidad, más paz. Entonces es obligatorio producir más riquezas material y espiritual para poder sostenerlo y desarrollarlo.

El presidente Danilo Medina consciente de esta realidad, colocó al turismo y a la agricultura como los ejes fundamentales de su gobierno y con esto sacar a más de la mitad de dominicanos que viven debajo de la línea de pobreza.

Somos un país pequeño con una naturaleza exuberante, y lo más importante es que estamos en la misma ruta del sol, con temperaturas envidiables todo el año y una iluminación solar que nos hace la envidia de los países del norte.

Cuando llega el invierno, los países ricos del norte se llenan de nieve y de una oscuridad que es como sí el sol no existiera, es una gran presión para que el hombre los abandone y busque la ruta del sol.

Y esa es justamente la época cuando la naturaleza viste nuestra isla con la temperatura más agradable y la luz solar más dulce. Es una invitación al hombre del norte a venir y quedarse.

El Estado de la Florida, a dos horas de nosotros, está también en la ruta del sol, pero ellos desde hace muchos años identificaron esta oportunidad y entonces crearon las condiciones para que estos ciudadanos de la nieve establecieran su segunda casa en el Estado. Hoy, más de 300 de los hombres más ricos del mundo viven en la Florida.

Al calor y a la iluminación solar, inteligentemente le agregaron un sistema de seguridad 911 que la ha convertido en el segundo hogar de los hombres más ricos del mundo, los que desparraman su riqueza en el invierno, dejando a la clase media y trabajadora de la Florida, con uno de los niveles de más alta calidad de vida del mundo.

Nuestro país, con un sol que brilla como el de la Florida, con una topografía y microclimas que la Florida no tendrá jamás, se nos olvidó que lo primero que aprecia el turista y especialmente el más rico, es la seguridad, incluso más que el sol y la playa.

Por esto no debe haber un solo polo turístico, que no tenga un 911 con todas las tecnologías necesarias para ser eficiente. Debemos considerar un robo o un atentado contra un turista como un atentado al bienestar de la nación.

Igualmente considero que provincias, ciudades y pueblos como San Francisco de Macorís, Santiago, Moca, Salcedo, Cotui, Nagua entre otros, deben tener sus propios polos turísticos de acuerdo a la ley que define estos.

Sin un 911 eficiente no puede haber un verdadero desarrollo del turismo.

Odonel Gómez Rojas

Director Comisión Ciencia y Tecnología del Consejo Regional de Desarrollo (CRD). Ingeniero Físico, Geofísico e Industrial, Empresario y Catedrático Universitario. Tel. 809-244-5496 y Correo: crdnordeste@yahoo.es.