Por: Ing. José Adolfo Herrera Acevedo*

Para el Consejo Regional de Desarrollo (CRD), la competitividad ha sido siempre un tema puntual para el desarrollo de La República Dominicana. Para todo el lector es conocido que los precios de la energía eléctrica en nuestro país son demasiado altos para que la clase productora en sentido general pueda competir de forma igualitaria con otros países del área.

Una de las razones principales de estos altos precios es el elevado precio de los combustibles fósiles utilizados en la producción de energía.

Para el CRD, es justo reconocer que desde hace unos catorce (14) años se inició en el país un programa de cambio de la matriz eléctrica, de forma tal que en ese año más de un 90% de la producción de energía dependía en gran medida de los combustibles fósiles y gracias a los programas que se han puesto en marcha, actualmente ronda el 47%.

El Gobierno dominicano recientemente anunció la construcción de dos plantas a carbón de 720 MW, unido a la conversión de varias plantas como la Cogentrix a gas natural, la entrada de Punta Catalina y otras, harán que la matriz de producción energética en el país cambie radicalmente en unos tres o cuatro años aproximadamente.

Cuando esto ocurra tendremos una producción de energía en base a carbón de un 35%, Gas Natural un 40%, hidroeléctricas un 12%, un 4% en energías renovables (Solar y eólica) y el resto, alrededor de un 9% con derivados del petróleo.

Ya para el año 2016 habrán finalizado muchos de los contratos de varios suplidores de energía (Los IPPs) y desde luego los contratos del Acuerdo de Madrid (a los que nos referiremos en otra entrega), que han sido hasta cierto punto satanizados, cuando es lo que nos ha permitido tener unos precios menos onerosos, aunque se extendieron los plazos de los contratos.

Es por ello, y siguiendo en la misma línea del gobierno del Presidente Danilo Medina, que aplaudimos la construcción de las dos plantas a carbón y sugerimos dos aspectos adicionales:

1) Como es sabido, tenemos un número importante de empresas que se encuentran acogidas al programa de usuarios no Regulados. Es imperativo entonces que quiénes suplan a estas empresas cambien de igual forma, los que no lo han hecho, el tipo de combustible de sus plantas, facilitando las autoridades competentes la instalación de plantas medianas a carbón, principalmente, o a gas.

2) Es preciso y pertinente que se vuelva al punto anterior de dar los incentivos originales a la producción de energías renovables (los mismos se redujeron a casi la mitad con el paquetazo del año pasado).

Luego de realizar los análisis pertinentes, el equipo técnico en el área eléctrica del Consejo Regional de Desarrollo (CRD) piensa que está llegando el final de una era y empezando una nueva que marcará el desarrollo del país de forma continua.

Es cierto que la generación ha aumentado de forma positiva, pero también es cierto que de unos US$60 millones anuales que pagaba el país de subsidio eléctrico en el año 2002, ha subido en los últimos años a la friolera de US$1,000 millones lo que resulta altamente lesivo a los mejores intereses de la nación.

Imaginemos por un momento lo que haríamos con esta cantidad de dinero adicional para realizar proyectos a favor de la comunidad y del desarrollo de nuestros pueblos y ciudades, esto sin contar con el enorme ahorro de divisas que tendremos al importar un combustible mucho más barato.

El futuro del país es promisorio, y eso es lo que deseamos para el bienestar de la familia dominicana.

José Adolfo Herrera Acevedo*

Coordinador de Provincias del Consejo Regional de Desarrollo (CRD), Ingeniero, Empresario y Catedrático Universitario.- Tel. 809-244-5496 y Correo: crdnordeste@yahoo.es