Por Amín Cruz

A pesar de que todavía me encuentro un poco quebrantado de salud, anoche soñé con el Presidente Danilo Medina, sería por su cumpleaños #62, FELICIDADES y que Dios le de muchos años más de vida, para que le pueda servir al país. Pero al mismo tiempo me traslade a los 169 años de República, las ideas de Juan Pablo Duarte de una patria libre e independiente con constitución bien confeccionada con todos sus poderes en acción y con un gobierno cumpliendo con esas decisiones como lo está estableciendo el Presidente Medina, es poco común en nuestros países y quizás por esa razón es que le quieran poner una camisa de fuerza para que viole la resolución de sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional (TC).

Todos los dominicanos sabemos y cito "que Haití quedo separada el 27 de febrero de 1844, todo aquel que se quedo de este lado de la isla no importa su descendencia, raza, color, idioma u origen es dominicano, pero todo aquel que se fue para el otro lado no es dominicano, ni tampoco lo es el que está reñido con la ley, pues la ley dice claramente, que todo aquel que este ilegalmente en nuestro territorio no podría optar por la nacionalidad dominicana ni sus descendientes, ya que una ilegalidad no puede general una legalidad, es algo tan simple que no sé porque se les hace tan difícil entender a los anti-dominicanos y les repito no es por negros ni por pobres, en eso es lo único que nos parecemos".

Es injusto que el gobierno haitiano, las potencias EE.UU, Canadá y Francia y países vecinos no apoyen al Presidente Danilo Medina y al Tribunal Constitucional, por el derecho y legalidad de los poderes democráticos. República Dominicana en todos los momentos históricos y actuales le provee la primera ayuda y subsistencia alimenticia a los hermanos haitianos a través de la frontera, a pesar de los vejámenes, percances y adversidades que tienen con el país, dominicana le da más ayudas y protección a los haitianos que todos los países del mundo, nunca he leído que ellos han cruzado sus fronteras y llevan un saco de arroz, una vaca o un chivo.

Entonces, me pregunto, porque hoy los hermanos del gobierno haitiano a través de sus diplomacias tienen en vilo a la República Dominicana en los tribunales internacionales, para que se legalice el porcentaje de haitianos que ellos mismo como nación no han podido legalizar y ahora buscan crear una revuelta o un colapso definitivo de unos vínculos históricos erosionados por una decisión de soberanía que no resiste cuestionamiento.

Hoy nosotros los dominicanos felicitamos a las Naciones Unidas como a la Unión Europea por la decisión adoptada de admitir como buena y valida la sentencia, cuando dicen: "La sentencia es un hecho, ya es final, es inapelable e inamovible. La sentencia ya no está en tela de juicio ni es susceptible de ser considerada por nadie ni mucho menos por un organismo internacional extranjero. La sentencia es lo que es".

Señor Presidente usted está haciendo lo que no se ha hecho y va por el camino correcto sirviendo al país con el pensamiento de Duarte, Luperon, Caamaño y Bosch, eso no es bien visto por sus opositores ?sectores- del PRD, Participación Ciudadana, la ONG?s, más otras personalidades del entorno de origen blancos ?pagados al mejor postor- al igual que otros que se llaman ser dominicanos representantes los intereses de los haitianos. Muchos de estos sectores ayer criticaban al gobierno por la presencia de estos y otros ciudadanos en el país sin registro algunos, hoy los defienden, aquí se aplica la teoría, de, palo si boga y palo si no boga.

También Señor Presidente, es necesario, urgente que todo el servicio exterior de República Dominicana tome el comando de vigilancia a la casería de bruja que tiene el servicio exterior de Haití a través de sus diplomáticos en el exterior, desacreditando e injuriando tanto a su gobierno como al país. Hay evidencias de acciones abiertas y encubiertas de Haití para promover condenas contra el país, dañar su economía y entorpecer el funcionamiento de las instituciones, hasta lograr con su cabildeo en los pasillos de Washington y Ginebra llevar al país al banquillo de los acusados por tan solo defender su soberanía, no es la primera vez, ya lo han hecho varias veces.