Medir con la misma vara

La fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, fue objeto hace poco de una campaña de descrédito a raíz de disponer el archivo definitivo de una denuncia-querella presentada por el l político opositor Guillermo Moreno García contra el ex presidente Leonel Fernández.

En la ocasión, la funcionaria del Ministerio Público fue acusada de actuar movida por el interés político en funcionario de su alegada simpatía peledeísta y en agradecimiento al doctor Fernández.

A pesar de que su decisión estuvo ampliamente explicada y documentada, sus detractores no pararon mientes en imputarla de parcializada.

Poco tiempo después, la misma funcionaria adopta medidas contrarias a los intereses de gente ligada al Partido de la Liberación Dominicana, y también es zarandeada y puesta en cuestionamiento.

Me refiero a la decisión de Yeni Berenice de iniciar las investigaciones que entiende apropiadas para decidir sobre una querella contra el ex ministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, y otras personas a quienes una fundación privada y el periodista Freddy Aguasvivas están imputando graves defraudaciones del erario nacional.

Se ha llegado a insinuar que la conducta de la fiscal está influida por el interés de obtener ascenso en su carrera, lo cual no sería criticable siempre que lo lograra cumpliendo con su deber.

En nuestro país nos hemos acostumbrado a juzgar la actuación de las figuras públicas a partir del interés particular de quienes hacen el escrutinio.

Y es que no se asume que alguien decida sobre su propia convicción sino en función de ulteriores propósitos, con lo que se reducen las decisiones a meras tratativas sin importar que éstas impacten positivamente en la colectividad.

Sin entrar a juzgar el fondo de la querella del colega Aguasvivas, lo cierto es que los funcionarios del sistema judicial no pueden banalizar cuestiones tanto calado como el recibido por la fiscal del Distrito Nacional.

Lo que a uno se le ocurre es aconsejar a la fiscal Reynoso actuar apegada a las leyes, continuar su labor investigativa y determinar el mérito de la querella, sin atender a cualquier imputación que se le pueda formular.

Y es que la República Dominicana ha llegado a los niveles penosos en que se encuentra en muchos aspectos, precisamente por la falta de entereza de los funcionarios públicos.

Unos carecen en esa entereza por falta de valor, otros por irresponsables y muchos por atender antes que todo a lo que pudiera decir la calle, la valla a los tiradores mediáticos.

Así no se construye institucionalidad en ninguna parte del mundo.

nelsonencarf@gmail.com