Si la cultura de masas (como parte de una característica de una sociedad), es hoy irreprochable como dato de la realidad, ello no implica que este presente deba ser respetable e inflexible, apoyándonos siempre en que..."somos así".

Como dato de realidad, el empobrecimiento moral de nuestra cultura es muy evidente, apreciable especialmente en este desplazamiento de la responsabilidad de educar, al que ocupan como alternativa los medios de comunicación masiva en todas sus expresiones.

Educar, concientizar y capacitar a toda una sociedad (en educación formal e informal) no significa solamente transmitir un conocimiento especializado, sino apuntar a hacerle entender a la gente que nuestros actos, forman parte de nuestra cultura, que nuestra educación, se ve en nuestras acciones cotidianas, que concientizar, es actualizar conceptos para ser mejores como individuos, como sociedad, como país, y la responsabilidad no es solamente del estado, ya que hay muchísimas actitudes que dependen de uno mismo.

Se debe construir con modelos desde el hogar primero, y desde la escuela después, sin postergar el marco de compromiso que debe dar el estado al respecto.

Concienciar (nos) (ce) (los) (me)

Un programa de concientización ambiental comunitaria, debe responder a mejorar la calidad de vida de todos, y el único estimulo válido es: él haberlo logrado.

Se deben hacer propias las acciones demandadas, ya que se deben revertir numerosas conductas que hacen a una acción en cadena, ...pero de los malos ejemplos.

Concientizar es corregir los malos hábitos, es modificarlos sin importar si nadie lo hace, es ser conscientes y solidarios de ello, sin tener que estar perjudicados directamente, es prevenir las probables riesgos que dependen de nosotros, es convivir con igualdad de derechos en una comunidad urbana.

Se debe concientizar a todos por igual, ya que este problema es transversal e involucra a todas las estructuras sociales; las administraciones de gobierno, la salud, la cultura, la educación, la industria, el comercio y el turismo, la comunidad educativa, la tercera edad, las entidades deportivas, los vecinos, ya que la responsabilidad depende de todos, y no se debe dar por resuelto que haya sectores que estén exentos de este aprendizaje.

La participación comunitaria.

La gente espera soluciones, pero también debe saber, que ellos, son parte del problema...por lo tanto de ellos depende, parte de las soluciones....

El hacerse cargo, es una de ellas...quién empieza primero...?

Tomemos como ejemplo urbano, a los residuos. Basureros a cielo abierto colapsados, con enérgico rechazo por parte de la sociedad a los rellenos sanitarios (se han denunciado la existencia más de ciento cuarenta basurales en estos últimos años), o los recicladores informales (cartoneros) que, en el mejor de los casos, utilizan a la vía pública como planta separadora de residuos...

Es muy frecuente escuchar hablar sobre el rechazo que produce la implementación de un relleno sanitario que, como contrasentido, no pasa lo mismo con los basurales a cielo abierto, siendo éstos un foco de más de 40 enfermedades...Qué estamos dispuestos a hacer a cambio...?

Echar la culpa sin asumir nuestros propios compromisos son parte de una radiografía que nos pone en descubierto, y si no, veamos estos ejemplos:Si no se arrojan los residuos en la casa de uno,...por qué los arrojan en la vía pública...?

Nos es útil el dar nuestros residuos a los carritos para que éstos lo tiren en "nuevos basureros a cielo abierto" siendo nosotros totalmente conscientes de ello.

Justificamos a los recicladores informales a que hagan la tarea que no queremos hacer: la separación domiciliaria de los residuos que generamos, pero, sin dejar de quejarnos porque algunos de éstos, utilicen la calle como planta de separadora de residuos.

La higiene en nuestro accionar urbano, va mucho más allá de un segmento social, se mire por donde se lo mire, corresponde señalar que no excuso de culpa a quien le sobran motivos para ser responsable del daño causado, pero entiendo que "todos" fuimos cómplices de este deterioro.

Debemos apuntar a ser una sociedad que esté mucho mas disciplinada, que respete el derecho del prójimo (la cola de los colectivos, velocidades máximas, dar asiento a quien lo necesita, etc.) y no estar entrenados para calificar las acciones ajenas o envidiar la de otros países...hasta cuándo vamos a seguir con este absurdo...?

Detengámonos en uno de ellos. A mi entender, uno de las grandes dificultades que encierra todo esto, es el problema social.

La falta de contención en el hogar (en las actividades diarias, en la falta de límites a los hijos, y a los límites personales), el justificar actitudes siempre... excusándose en procederes ajenos, haciendo que éstas actitudes se parezcan más a una pandemia de los malos hábitos, que a una actitud civilizada.

El compromiso por cambiar los hábitos debería ser un acto establecido en cada familia, y si no se revierte, (apoyándose en un programa de educación informal de concientización urbana, que apunte al mejoramiento de las relaciones comunitarias) serán cambios muy difíciles de sostener, por más programa de educación ambiental o ley que la respalde.

Para terminar y exponerlo de otro modo, los comportamientos comunitarios en otras sociedades, cuentan hoy con nuevos escenarios a los actuales.

Habrá que preguntarse por la orientación de cada actor social (llámese gobierno, industrias, sociedades) que no quiera entenderlo y seguir con este absurdo, ....entonces habrá que preguntarse por la orientación que se quiere impartir, y por la índole de quienes la imparten..... sin demagogia, claro.

Carlos Micilio, es un consultor ambiental que se desarrolla en la temática de los residuos sólidos urbanos, la educación ambiental, los conflictos psicosociales y la concienciación comunitaria.