De Conservadores y Liberales

Por Milton Olivo

Era una inmensa mesa. En un fondo azulado, como viajeros mudos,  marchan   múltiples y deformes copones de algodón en pacifica procesión celestial. En un extremo de la mesa, a la derecha;  el generalísimo Trujillo, Joaquín Balaguer y Canoabo Javier Castillo.  En el otro; Juan Bosch, Antonio Guzmán y el Peña Gómez.  Aportaba colorido a aquel instante, la bella imagen en el centro de la mesa, de la tricolor bandera nacional.   

  1. Con nosotros señores, -dijo uno  de los moderadores- dirigiéndose al público, tenemos los personajes más importantes de los últimos 70 años de nuestra historia.  El dilema es sencillo; los Conservadores ó los Liberales. Fortalezas y debilidades. Y quienes han sido más útiles a la patria?

El techo era el cielo. Las nubes inquietas formaban extraños mapas de imposibles países. Y el viento, cual niño juguetón hacia sentir su presencia.

-“Los supuestos liberales y sus discípulos, históricamente los gobiernos que han encabezados, sus resultados han sido; inestabilidad política, corrupción, endeudamiento externo e inseguridad. Quisiera por respeto decir con honrosa excepciones, pero sinceramente no la ubico. Aunque debo reconocer al gobierno encabezado por Don Antonio Guzmán”. Dijo el Generalísimo Trujillo y agregó:

  1. “Yo soy el verdadero Patria de la Patria. Mis obras son las columnas que sustentan lo que de bueno y grande tiene la Republica Dominicana de hoy.  Y después  de 30 años de gobierno, mis legados son millares de obras, decenas de empresas y cero deuda externa.  Es todo lo que tengo para decir”.  Expresó el presidente Trujillo, al tiempo que sastifecho se acomoda en su silla.

-“El Presidente Trujillo tiene razón, –dijo el profesor-  cuando plantea sus aportes como gobernante, pero deja de lado un detalle trascendente,  que es su estigma  -su gran mancha-  como gobernante ante la historia; sus crímenes y  grave violaciones a los derechos humanos”.

“No quisiera yo transmitir solidaridad con  injusticia ninguna –dijo Caonabo Javier Castillo- pero es interesante resaltar las palabras previamente expresadas por los distinguidos que me antecedieron en el uso de la palabra.

Opino, que son los extremos reflejos de nuestra historia política. Y  más aun,  de ellas podemos extraer posiblemente, las causas de nuestra arritmia histórica. Veamos; el Generalísimo Trujillo habló de sus logros como estadista. Mientras el distinguido Profesor Juan Bosch, al tomar la palabra, habla sobre los errores del Presidente Trujillo. Ósea; el conservador por excelencia plantea sus logros. Y  el  liberal por antonomasia resalta lo criticable del conservador. 

Me pregunto  yo, que podría opinar el Profesor Bosch  si fue derrocado 7 meses después de alcanzar el poder?

La política –continuó Caonabo Javier Castillo- y el gobernar, se nutren de realidades, no de quimeras, ni de ideologías.  Y cada hombre debe ser juzgado; según su época y las circunstancias en que le tocó vivir.  Y lo peor es que los errores de gobierno y sus  fracasos, en tan delicadas funciones lo paga la población, de manera que quizás, el conservador piensa; mejor sacrificar diez y no que se perjudiquen  mil. Y el Liberal diga; prefiero me derroquen a manchar mis manos con la vida de una persona.

Es un conflicto de aptitudes en el interior de cada hombre que en su momento le toque gobernar; entre asumir responsabilidad para llegar al fondo de las cosas y resolverla definitivamente. O de alguna manera, dejar pasar, para no ser criticado.   Generándose por esa cristiana decisión –la del Liberal- situaciones, donde pueden verse perjudicado miles de inocentes de la población. Y un caso claro que nos sirve de referencia es el golpe de estado y la guerra civil de 1965.  Son situaciones  muy peculiares, donde el estadista; o es látigo de los conspiradores ó el látigo de los conspiradores caerá sobre la espalda del pueblo.

Creo compañeros –dice Peña Gómez-  que hay coincidencias; la corrupción.  Y por el nivel de deformación y ausencia de valores existente en el presente, donde la codicia es el Norte de los llamados a engrandecer la patria de todo, lo más valioso y trascendente es que generáramos respuestas  objetivas que libren nuestro pueblo de la pobreza, la angustia y la delincuencia que lo amenaza hoy.

“En mi gobierno no había delincuencia, ni deuda externa. . Dijo el Presidente Trujillo.  Por eso todavía hoy la gente tiene como referencia mi gobierno. Esa es la verdadera razón que muchos – creyendo que me ofenden con eso-  han llamado; la vigencia de un fantasma..

Milton.olivo@gmail.com