PUNTO Y COMA

Por Santos Aquino Rubio

TRABAJAMOS PARA EL FISCO

Con las cargas impositivas y el incremento del pago al Impuesto Sobre la Renta, así como la carestía de los servicios, han convertido a los dominicanos que viven de un empleo en esclavos del sistema fiscal.

Un empleado que devenga un salario mensual de 30 mil pesos, debe sacar bien su cuenta antes de cobrar, para no encontrarse con la sorpresa de que todo cuanto ha hecho durante el mes es trabajar para el Estado, es decir, para el gobierno del Estado.

Haciendo un ejercicio, si ese salario es en una institución oficial, usted debe pagar la suma Correspondiente al impuesto Sobre la Renta, El Seguro Familiar de Salud, el Instituto de la Vivienda (Savica), algún seguro médico privado y otros descuentos, es decir, que el neto a cobrar no supera los 26 mil pesos.

De ese dinero, debe pagar el teléfono con una carga del 28%, 16 del ITEBIS, 10% de la Ley 153-98 y otro 2% de ley, piense bien lo que le va quedando del salario de lujo. 

También debe pagar el servicio de agua, de luz y de cable, si lo tiene, con igual nivel de carga, cubrir el alquiler de vivienda, pago de colegio, si tiene el privilegio. Y si lo que queda es depositado en su cuenta corriente, para utilizarlo debe pagar el 0,15% por cada cien pesos que retira.

Pero esa suma es el fruto de un trabajo liberal, de la publicidad o de otro trabajo independiente, el descuento es del 20% de la publicitaria, aplicado sobre el 16% del Itebis, 10% como cargo al ejercicio profesional y luego el proceso explicado en el ejercicio anterior.

Todo esto refleja, que somos un país con voracidad fiscal y que los sectores de clase media, sobre todo, tienen que trabajar hasta el cansancio para alimentar al Gobierno y cubrir los gastos simples y exquisitos de los funcionarios de turno, sin importar el régimen. Y lo grande es, que nunca se devuelve nada.

Cabría preguntarse:¿