Quisqueya, origen de la miseria de su gente

*Por Milton Olivo

... Y  luego para evitar que sus descendientes reclamaran la tierra de que sus ancestros fueron despojados, se inventaron la desaparición total de la raza nativa, los Tainos ó o indios (claros y oscuros) como desde la llegada de Colon,  hasta hoy, han sido denominados.

Cinco mil años antes de Cristo (5000 A.C.), según unos, mucho más, según otros, tenían habitando los Tainos en Quisqueya. Eran cinco grupos, organizados en reinos o cacicazgos, con su respectivo poder ejecutivo (el Cacique), sus jueces ó hol-bo, sus fuerzas armadas ó Hayucazta-bo, (de donde viene la tradición de “hacer yuca” en las Fuerzas Armadas), sus sacerdotes o beiques, y  los ciudadanos comunes ó los Naborías.

Su piel, perfectamente la describió Cristóbal Colon en su diario; “No son ni negros ni blancos, son más bien pardos”. Creían en un Dios, YOCAHU,  a cuya compañía van las armas de los que han manifestado su naturaleza en el curso de sus vidas. Sus mandamientos eran sencillos; “No mentir, no robar, no ser vago, y respetar a los mayores”.

También creían que existía un espíritu maligno; MABUYA, quien se apoderaba de las almas de los malos al morir. Su cultura, el sentido de su existir estaba basado en el SER (ser buena persona), no en el TENER, que era la razón de ser de los invasores.  Vivian una especie de socialismo agrario, donde no existía la propiedad privada. Todos cooperaban en la siembra, luego cada cual cosechaba según necesidad.

A partir del segundo viaje de Colon (1493), comenzó la conquista de la isla, aprovechando su ventaja militar, con  sus cañones, sus armaduras, espadas, espingarda (especie de trabucos), caballos, y perros amaestrados para la guerra. Contra una población  pacifica y profundamente religiosa, armada de macanas, arcos y flechas.

Los invasores se propusieron eliminar todos los grupos pensantes, mediante la traición, al estilo de la Matanza de Jaragua. Proponer acuerdo de paz, para luego matar a todas las autoridades  a traición. Prohibieron la religión nativa, su lengua, destruyeron sus cemíes o dioses menores. Utilizaron la hoguera como castigo a los sospechosos de seguir adorando a YOCAHU.  Y  luego para evitar que sus descendientes reclamaran la tierra de que sus ancestros fueron despojados, se inventaron la desaparición total de la raza nativa, los Tainos ó o indios como fueron denominados.

En Quisqueya, actualmente hay tres grupos humanos perfectamente diferenciables; los descendientes de los nativos, denominados indios (indios claros e indios oscuros), los descendientes de los africanos, y los descendientes de los conquistadores Europeos.

500 años después, los Tainos o Indios, son la mayor parte de la población actual de la isla. Su desaparición, según la historia que los conquistadores y sus agentes escribieron, es la mentira más perversa de los últimos cinco siglos en la hoy Republica Dominicana. Después de renombrar nuestras comunidades cristianizándolas  (Por ejemplo; La Maguana, por San Juan de la Maguana), así luego,  para borrar el autentico gentilicio de Quisqueyanos, se inventaron lo de dominicanos. Con razón algunos diccionarios antiguos plantean; dominicanos, es el nombre que los españoles se dieron en la isla de Santo Domingo.

La historia universal registra la desaparición de muchísimas nacionalidades, los conquistadores –al igual que aquí- toman las hijas de los príncipes locales y es resto del pueblo son; despojados, masacrados, esclavizados, y los descendientes de los  sobrevivientes  son condenados a la pobreza y la marginalidad. Pues estarán condenados a ser la mano de obra barata.

La verdadera razón de las devastaciones de Osorio en 1606,  cuando sacaron a los españoles del Cacicazgo de Xaragua o Jaragua, y de Marien, (los dos cacicazgos donde eran mas odiados) para entregárselo a Francia, fue consecuencia de la experiencia de los Revuelta del Baoruco encabezada por el Cacique Enriquillo, donde quedó demostrado que serian incapaces de derrotar a los nativos de darse otra sublevación. Consciente de que Francia impondría su lengua y el pueblo Quisqueyano quedaría dividido para siempre.

Los que se sientan Quisqueyanos, defendamos y mantengamos vivo en la memoria de nuestro pueblo el heroísmo de Canoabo, Anacaona, Enriquillo (Huarocuya), de Guarionex, Cotubanamá, Tamayo, Cayacoa,  de Bonao, Ciguayo, Guairení y de muchísimos otros de ayer y hoy, que marcaron el camino de la autentica liberación en tiempos de profunda corrupción como el actual. Liberación que no es solo política, sino económica, pues la pobreza es la peor de la esclavitud.

*Autor del libro “El Secreto Taino”