Por Santos Aquino Rubio

El gobierno del presidente Danilo Medina, defensor del derecho del dominicano en exterior, no debe permitir que por falta de recursos se retroceda en el importante paso de llevar la posibilidad de votar a los dominicanos en cualquier parte del mundo.

Para nadie es un secreto que las remesas enviadas por los criollos a sus familiares desde Estados Unidos, Europa y muchos países de America Latina, contribuyen sustancialmente al desempeño económico del país, lo que constituye un aliciente importante para cualquier gestión.

El derecho al voto y la posibilidad de obtener una partida de nacimiento u otro documento importante para la gestión legal, disminuye considerablemente la nostalgia de muchos dominicanos que, en ocasiones no tienen los recursos suficientes para viajar al país a materializarlo.

Además, ese sacrificio ayuda a mantener mas activa y unida a la diáspora dominicana en el exterior, mantener fortalecida su identidad y propiciar el amor de los suyos por la patria de sus ancestros.

No es nuestro interés entrar en detalles ni hurgar en las diferencias políticas o de visión de las autoridades gubernamentales, de los miembros de la Junta Central Electoral ni de los políticos y sus partidos, pero como ciudadano estamos en el deber de unirnos a los que reclaman que se mantengan operando las oficinas del organismo de comicios y del Estado Civil.

Estos recursos deben estar al alcance de la Junta Central Electoral a la mayor brevedad posible, para evitar que el estancamiento que se percibe en sus operaciones se convierta en un daño lamentable para el país y para sus residentes en el exterior.

Sabemos que esta petición no quedara en el vacío, sobre todo, porque el presidente Danilo Medina es un hombre inteligente y tiene conciencia plena de la importancia que reviste mantener al país estrechamente vinculado a su diáspora. Al menos eso pensamos.

El autor es periodista y abogado.