¡No hay país subdesarrollado, hay paises mal administrados!

Por Milton Olivo 

Desde hace mucho tiempo se ha afirmado, que una mentira mil veces repetida, se convierte en verdad.   Hemos escuchado tantas veces que Republica Dominicana es un país subdesarrollado, que se ha convertido en una especie de categoría existencial definitiva. ¡NADA MÁS FALSO!  

En Republica Dominicana, repito, tenemos todo para convertirnos en un tiempo prudente, en un Taiwán o en un Japón.  Y no es básicamente privatizando como lo lograremos. Es trabajando sobre la base de resultado. Donde el estado -con los recursos de todos- convertirlo en la turbina impulsora del desarrollo nacional.

No esperando los resultados -como consecuencia- de la inversión extranjera. Es usando nuestros recursos para alcanzar los resultados que buscamos.

Incorporando la comunidad a la propiedad de medios de producción vía el fortalecimiento del sistema cooperativo. Y el desarrollo de los individuos capacitados, vía prestamos con visión de desarrollo para las Micros, pequeñas y  Medianas empresas (MIPYME). 
 
Gobernar tiene y debe ser sinónimo de crear fuentes de empleos. Enriquecer a la población. Garantizar servicios eficientes, mediante la creación de centros de producción, generar los empleos suficientes para hacer desaparecer la miseria que nos ahoga y producir los recursos para seguir resolviendo los problemas de nuestra gente.   Independientemente de lo que plantee el Neoliberalismo, el Marxismo y cualquier otro ismo.

Tenemos que definir una gran propuesta de desarrollo de  nación -auténticamente nuestra-  para impulsarla por los próximos 20 años, que tenga que darse-le seguimiento, independientemente del partido que llegue al poder. 

Que erradique de nuestro país;  los apagones. El mejor negocio de algunos empresarios, extranjeros, nacionales y políticos de turno. ¡¡Imagínense, cobrando apagones!! Erradicar el desempleo, la inseguridad.  Los bochornosos niveles de miseria y denustricion infantil existente.  El analfabetismo.  La inseguridad ciudadana.   Y el estado de desamparo en que se encuentra nuestra población envejecíente 

El principal cáncer que nos afecta es la corrupción y sus diversas manifestaciones: Robo de los recursos públicos, negociaciones lesivas al interés nacional, uso indebido de los recursos del estado, Nepotismo,  Etc  y Etc.   Hay que crear y aplicar las medidas que sean necesarias sin importar las drásticas que sean, para cortar de raíz estos males, ante que nuestros jóvenes se vean impulsado a aplicar la justicia popular a los potentados ex-funcionarios,  casándolos como a fieras TRAIDORAS en nuestras calles.  

¡Son tantos los sectores productivos que podría impulsar  un presidente sensible, que ame nuestra Quisqueya, que sueñe con verla convertida en un jardín de prosperidad y felicidad, con el coraje necesario para hacer realidad la patria que soñaron Duarte, Sánchez, Mella, Luperon, Caamaño, Manolo, Peña Gómez, Bosch, Balaguer y otros!    

¡Es tanto lo que podemos y tenemos que hacer!  Pero, no perdamos la esperanza, hay un Dios en lo alto, y demasiados buenos ciudadanos comprometidos con ese objetivo. Y él saberlo, y  sumarnos con FE a luchar por su realización, es tener la mitad del pleito ganado. Lo importante es tener claro, QUE NOSOTROS, LOS QUISQUEYANOS, PODEMOS. 

El autor es Escritor

milton.olivo@gmail.com