Manfredo Koessl

Debe tenerse en cuenta que los componentes desarrollados anteriormente se combinan de tal manera que refuerzan, compensan o neutralizan sus efectos específicos (Nohlen, D. 1998: 52), por lo que se debe analizar a los sistemas electorales en su conjunto a los fines de diferenciar las diferentes tipologías.

Los dos grandes grupos de sistemas electorales son el de representación proporcional y el de representación por mayoría, en este tema no hay grandes diferencias entre los autores analizados. El problema surge cuando se quiere establecer cuales son las pautas que diferencian a uno de otro. Así Nohlen (1997. 96) critica la posición de tomar tomar a uno de los elementos del sistema electoral ?tamaño, voto, candidatura o fórmula de conversión de votos a escaños- como elemento definitorio del sistema. Este autor considera que el elemento definitorio para clasificar a los sistemas electorales es el objetivo político que se ha tenido en cuenta al momento de decidir por un sistema, éstos objetivos son: a) la formación de mayorías o, b) reflejar al electorado, no considerando que las fórmulas de decisión tengan alguna importancia al definir o clasificar a los sistemas electorales (1997: 102), si bien acepta que en la mayoría de los casos las fórmulas de decisión y el principio de representación coinciden.

Así Nohlen considera la existencia de dos tipos de sistemas electorales, que a su vez tienen cinco subtipos cada uno de acuerdo a la intención de maximizar el objetivo político elegido, combinando los elementos del sistema electoral.

Figura 7: Tipos de sistemas electorales.

Sistemas Mayoritarios Sistemas Proporcionales

De pluralidad en circunscripciones uninominales Proporcional en circunscripciones plurinominales variables

De mayoría absoluta en circunscripciones uninominales Proporcional compensatorio

De mayoría en circunscripciones plurinominales con representación de minorías Personalizado con barrera legal

Mayoritario en circunscripciones purinominales pequeñas Single transferable vote

Mayoritario con lista proporcional adicional o sistema segmentado Proporcional puro

Fuente: (Nohlen 1997:112)

De acuerdo a éste esquema existe un continuum que va desde el sistema mayoritario mas remarcado hasta el sistema proporcional mas "puro". Lo que no admite es la existencia de un sistema "mixto", ya que considera que se está hablando de dos objetivos diferentes: formar mayorías o reflejar al electorado, así cualquier intento de compatibilizar ambos criterios terminarán decantándose a favor de alguno de ellos.

Giovanni Sartori (1994) presenta su clasificación desde otra perspectiva, el prefiere hablar de un continuum que va desde los sistemas fuertes a los débiles. Por lo pronto, acepta la existencia de sistemas mixtos, si bien aclara que "únicamente los que eligen una misma cámara combinando criterios de proporcionalidad y de pluralidad son verdaderos sistemas electorales de este tipo" (Sartori, G. 1994: 17), dando como ejemplos a Rusia e Italia.

Vallès y Bosch (1997: 192 y ssgts.) consideran que los sistemas mayoritarios y proporcionales encubren tres planteamientos basados en tres criterios diferentes: fórmula electoral, combinación de los elementos del sistema y los efectos del sistema sobre la representatividad de los elegidos. No se puede, según ellos, diferenciar exclusivamente por la fórmula, o combinar estructura del distrito, modalidad del voto, fórmula utilizada, barrera legal o efectiva, etc; al ser muy complejo y con demasiadas variantes. Proponen una combinación de clasificaciones que van desde:

a) la clasificación según la lógica política del sistema (objetivos);

b) según fórmula aplicada: como se valoran los votos al momento de atribuir escaños que puede ser mayoritario -el voto al candidato ganador es eficaz, el voto a los demás es inútil- o proporcional - todos los votos tienen eficacia-;

c) según el resultado final obtenido que es: mayoritario -disparidad máxima entre distribución de escaños y distribución de votos- o proporcional -proporcionalidad máxima entre distribución de votos y de escaños-; y

d) según la lógica del objetivo pretendido: representación?mandato: atribución al grupo con apoyo mayoritario de un mandato para gobernar todo el colectivo, o representación?muestra: reconstrucción parlamentaria de una muestra representativa de la variedad social de opiniones y tendencias políticas (Vallès, J. M. y Bosch, A. 1997: 194-195).

Coinciden con Nohlen en la imposibilidad de la existencia de sistemas "mixtos" o "intermedios", ya que la lógica ?distributiva o mayoritaria? de la fórmula de conversión de votos a escaños es la que acaba imponiéndose (Vallès, J. M. y Bosch, A. 1997: 99).

Umbral o barrera legal.

Se utiliza éste término cuando se les exige a los partidos que disputan escaños, un determinado porcentaje de votos para participar en el reparto de votos. El porcentaje de votos exigidos puede variar del 0,66% (Holanda) hasta un 11% (Rep. Checa y Lituania) e incluso un 15% (Hungría).

Es uno de los elementos mas manipuladores del sistema electoral incidiendo tanto en el sistema político, la organización de los partidos políticos, como en las estrategias de alianzas de esos partidos políticos, así Martino (1999: 152) destaca la incidencia sobre la organización de los partidos pequeños al determinar la sobrevivencia o no de estos partidos; mientras que Nohlen (1998: 71) destaca los efectos políticos de la barrera electoral al consolidar el sistema de partidos existente. Por último Vàlles y Bosch (1997: 158) destacan la reducción de la fragmentación en el sistema de partidos por la existencia de un piso electoral mayor o menor exigido.