Por: Dr. Jaime Antonio Marizán Santana*

Cuando era apenas un niño, conjuntamente con otros chicos de la ciudad de San Francisco de Macorís, y durante el verano, viajábamos en "bola" hasta el paradisíaco balneario de Acapulco, enclavado en la Loma Miranda, a unos veintisiete kilómetros de la ciudad.

Sus aguas cristalinas nos refrescaban y entre juegos, marotear mangos y realizar clavadas en los fantásticos charcos del balneario, pasábamos las horas abrazantes de las tardes, para regresar nuevamente gracias a la generosidad de algún camionero o persona que nos conocía.

Ahora, luego de ser un adulto, Loma Miranda me provee diariamente con el agua que necesito para mi subsistencia, y conmigo también a los miles de habitantes de San Francisco de Macorís y varias comunidades de la región nordeste.

Loma Miranda la consideramos nuestra Madre, no es una montaña cualquiera, por ella vivimos cada día, dándonos de forma desinteresada y amorosa el agua que necesitamos para vivir. Ella está ahí desde hace cientos de años, aportando sus grandes riquezas naturales a los hijos de esta hermosa isla.

Ah, pero ahora ocurre que unas personas insensatas quieren matar a nuestra Madre por la ambición de dinero y poder. La codicia humana en ocasiones raya en la locura, y se asocia con la crueldad al no tener ninguna consideración para la vida humana y la naturaleza en general.

Loma Miranda es un patrimonio de la isla, no sólo del cibao, ya que por los estudios y avances científicos se ha comprobado que en la naturaleza todo está conectado, y que si dañamos gravemente un ecosistema de tanta riqueza natural como Loma Miranda, se afectan necesariamente otras manifestaciones de vida.

Religiosos, campesinos, ecologistas, políticos, profesionales, estudiantes, algunos legisladores, empresarios y ciudadanos en general estamos en pie de guerra por nuestra Madre, estamos dispuestos a dar la batalla hasta el final, y esto es importante que lo sepan quienes se encuentran empeñados en matar a nuestra diaria proveedora.

Y es que a las empresas extranjeras mineras y tal parece que a ciertos insensatos dominicanos, no les importa en lo más mínimo, la contaminación de las aguas o que una ciudad se quede sin agua o que los niños comiencen a morir a causa de enfermedades desconocidas, a ellos sólo les importa el lucro a toda costa, por encima de la vida del género humano, animal y vegetal.

Es hora de levantarnos contra este atropello mayúsculo y este atentado a la vida que resultaría la explotación minera de Loma Miranda. No hay estudio que pueda justificar matar gente en el nordeste, en aras de divisas que resultarían manchadas de sangre y dolor.

Considero que ya hemos dado demasiado, estas empresas mineras han causado serios daños a nuestro patrimonio y para saberlo sólo hay que pasearse por la provincia Monseñor Nouel y contemplar una devastación y una contaminación que durante cientos de años tendrán que pagar las futuras generaciones.

Basta ya!. Con Loma Miranda no!.

Dr. Jaime Antonio Marizán Santana,*

Director Ejecutivo Consejo Regional de Desarrollo (CRD),

Abogado, economista y experto en planificación y Desarrollo.- Tel. 809-244.5496-Email: crdnordeste@yahoo.es