El 16 de agosto asume la Presidencia de la Republica Dominicana el licenciado Danilo Medina, el cual ganó unas elecciones cuya transparencia fue avalada por organismos nacionales e internacionales.

El presidente electo tiene todas las condiciones para dirigir con éxito a un país que como éste, ha sabido sobreponerse a situaciones muy graves y difíciles.

Danilo tiene una sólida formación político-profesional. Desde joven se ha curtido en las lides partidarias y en el ejercicio de importantes funciones públicas, lo que le permitió acumular una vasta experiencia en asuntos de Estado.

El pueblo dominicano asimiló su discurso de campaña e hizo propias todas y cada una de las propuestas contenidas en su programa de gobierno.

Los electores comprendieron que Danilo representa el mejor cambio, el cambio seguro y el cambio sin peligro, pues la opción opositora significaba "un salto al vacío".

El recién electo presidente es un hombre de carácter firme y de una personalidad bien definida. Es sobrio, prudente, mesurado, calculador, serio, honesto, humilde, sencillo, y transparente, y a parte de eso tiene muy claro lo que hay que hacer para gobernar bien.

Pero además, el Presidente Medina conoce como piensan y actúan los dirigentes de su partido y sabe para qué da cada uno de ellos y ellas.

"El coloso del sur" enmendará los errores cometidos por el PLD en la actual gestión gubernamental y para ésto conformará un nuevo equipo de gobierno sustentado en las estructuras de su partido. Danilo también seleccionará lo mejor del Bloque Progresista y lo más sano de los movimientos externos para asignarles importantes responsabilidades.

"Haré un gobierno ético y moral basado en los principios del boschismo", juró y puntualizó enérgicamente Danilo ante la tumba de Don Juan.

Para honrar la memoria histórica del Profesor Bosch, Danilo Medina debe formar su gabinete con hombres y mujeres con suficiente capacidad político-técnico-profesional e identificados a la vez, con las ideas y los principios boschistas-peledeístas.

Danilo habrá de seleccionar ministros y colaboradores que sustenten su gestión de gobierno en valores éticos y morales, y que ejerzan sus funciones con honestidad, seriedad y transparencia.

Esos funcionarios deberán ser sencillos, humildes y solidarios. Y no pueden además, ser vanidosos, prepotentes ni arrogantes, para que no vean a la gente de abajo empequeñecida y puedan así identificar y dar soluciones viables a sus problemas.

Partiendo de esas premisas, estoy seguro que el de Danilo será, el gabinete perfecto.

25 de junio del año 2012.