Magtr. Ms. Sc. Manfredo Koessl

Introducción.

En el artículo que se desarrolla a continuación, se intentará ofrecer una mirada sistemática sobre un tema que es reiteradamente motivo de debate en Latinoamérica y en el mundo: los sistemas electorales. Su importancia en el sistema político, así como en cuestiones tan importantes como la gobernabilidad y la representatividad son, en muchos casos sobre o infravalorados. Así, muchos discursos exigen el cambio de un sistema electoral como solución mágica para mejorar el sistema democrático de un país, mientras que para otros el tema es totalmente inocuo.

Luego de varios años de estudiar el tema, es intención desarrollar este tema ofreciendo una serie de conceptos básicos para comprender como funciona un sistema electoral, y como influye el mismo en un país, intentando mantener un lenguaje que, sin perder la profundidad académica, muestre de manera clara y directa los elementos centrales así como los problemas que surgen al implementar determinados sistemas.

Debido a lo extenso del tema, se ha decidido presentar el texto en varios capítulos. En este primer capítulo se mostrarán las diversas conceptualizaciones sobre el sistema electoral señalando cuáles son los puntos importantes para los autores. Este téxto releva pensamientos teóricos sobre el tema.

En la segunda entrega se desarrollarán cuatro aspectos muy importantes, y a menudo subestimados del sistema electoral: las circunscricpiones (tamaño y diseño), las candidaturas, la votación y las herramientas de votación (papel, computadora, internet, etc.).

En la tercera entrega se presentarán las diversas fórmulas que se aplican para convertir los votos en escaños y su influencia en el sistema de partidos.

En la cuarta entrega se analizan los diversos tipos de sistemas electorales que se generan con la aplicación de los diferentes aspectos del sistema electoral, incluyendo el umbral o barrera electoral.

En la quinta entrega se comparan los objetivos de cambiar un sistema electoral y los resultados obtenidos, así como la posibilidad de valorar favorable o desfavorablemente un sistema electoral y la conveniencia de los cambios.

Por último, en la sexta entrega se analiza la influencia de un sistema electoral en los sistemas de partidos, el "voto útil" y la influencia en la gobernabilidad y la representatividad de un gobierno, cerrando con la bibliografía de referencia.

Conceptualización de sistema electoral.

Debe tenerse en cuenta dos cuestiones previas a introducirse al tema. Las diferentes concepciones del sistema electoral después se traslucen al analizar al mismo en relación a los conceptos de democracia, sesgo o ingeniería electoral y su posición como variable dependiente o independiente respecto al sistema de partidos. Por otro lado, es importante diferenciar entre el sistema electoral en sentido amplio con la fórmula de conversión de votos en escaños, para no crear desagradables confusiones.

No se han encontrado diferencias fundamentales en la delimitación del término sistema electoral entre los diversos autores especializados, si se denotaron matices y diferencias sutiles en la definición de cada autor motivados por marcos teóricos divergentes.

Así Arend Lijphart (1995: 47) define al sistema electoral como "un conjunto de reglas electorales esencialmente inalteradas bajo las que se han celebrado una o más elecciones sucesivas en una democracia concreta", muestra así su preferencia por la inalterabilidad que debiera tener un sistema electoral, notándose aquí una carga valorativa acerca de qué es lo que un sistema electoral debe cumplir.

Antonio Martino (1999: 64) define al sistema electoral como una expresión que es "comúnmente empleada para definir el conjunto de procedimientos o actos materiales, por medio de los cuales los ciudadanos llegan a la elección de sus representantes políticos", definición claramente descriptiva de lo que entiende por sistema electoral, mostrando su preferencia de considerarlos como una organización estructural funcional que media entre los "inputs" -estímulos de entrada- y "outputs" - estímulos de salida - entre el régimen político y el sistema de partido, al extremo que mas adelante plantea que "el sistema electoral puede ser parangonado a un "filtro" selectivo, de naturaleza sistémica, con la función de coordinar, organizar simplificar una pluralidad de demandas políticas para convertirlos y reducirlos a los sistema posibles" (1999: 65). Desde ésta perspectiva funcionalista propone estudiar los efectos del sistema electoral de manera conjunta con otras variables, considerando que la influencia ejercitada por cada una de las variables que lo componen, puede alterar enteramente el cuadro de referencia, lo que implica analizar conjuntamente la composición del cuerpo electoral, las causas de inelegibilidad, eventuales organismos de control y vigilancia del proceso, financiamiento de partidos, regulación de propaganda política, etc. Continúa más adelante: "Una vez hecho todo esto se deben ver los aspectos propiamente técnicos del procedimiento electivo, la presentación de las listas, el colegio electoral y la tan famosa fórmula electoral, o bien el mecanismo de transformación de los votos en cargos." (1999: 65). Ésta visión descriptiva-mecanicista tiene la ventaja que permite operacionalizar las variables en juego simplificando así el análisis.

Por su parte, Daniel Sabsay (1992: 2337) hace hincapié en la necesidad de estudiar el sistema electoral como un todo, pero integrada ésta totalidad al análisis del sistema político, elemento que el propone estudiar "... como un todo armónico, es un conjunto en el cual gravitan distintos factores y elementos, los que de su correcta integración coadyuvarán a la consolidación de ese todo o, en caso contrario, provocarán su destrucción. Todo elemento del sistema político está necesariamente relacionado con los restantes componentes, y por lo tanto, toda modificación de alguno de ellos importará lógicamente una alteración de todo el sistema". La armonía y el equilibrio del sistema político son aquí los elementos fundamentales que se debe verificar.

Con ésta opinión coinciden Travieso y Danelián (1994: 167-168), si bien llegan al extremo de considerarlo como "...un ingrediente de la democracia, la que sólo concibe el acceso al poder, a través del pronunciamiento de la soberanía del pueblo expresado en las urnas por medio del sufragio. De allí en más surge toda una normativa y una dinámica encargadas de estructurar "lo electoral". El modo de emisión del voto, la confección de los padrones, el control del acto electoral, el escrutinio, etcétera, todo lo relacionado con la elección popular de los gobernantes, entra dentro del amplio campo de la materia electoral", combinan así la definición de democracia con las técnicas del acto electoral, considerando a éstas últimas como el garante de la democracia, lo que denota una fuerte carga valorativa.

Por otro lado Giovanni Sartori (1994: 9) destaca algo ya esbozado por Maurice Duverger (1981) el hecho que los sistemas electorales "no sólo son el instrumento político mas fácil de manipular sino que también conforman el sistema de partidos y afectan la amplitud de la representación", considerándolo como una de las partes esenciales de los sistemas políticos. La mención a la capacidad manipulativa del sistema electoral llama la atención acerca del carácter de maleables de los mismos, lo cual puede afectar al concepto de democracia.

Por su parte, Vallès y Bosch (1997: 32) definen a los sistemas electorales como el "conjunto de elementos normativos y sociopolíticos que configura el proceso de designación de titulares de poder, cuando este proceso se basa en preferencias expresadas por los ciudadanos de una determinada comunidad política". Insisten en analizar a los sistemas electorales desde una doble perspectiva: jurídica ? derecho electoral ? y politológica ? cultura política - (1997: 33), afirmando que la combinación de los elementos legales con otros factores institucionales y de la cultura política configuran el sistema electoral singular de un determinado régimen político, por lo que "el sistema electoral de un país determinado es, por tanto, la consecuencia de un proceso de decantación histórica, en lo social y en lo político" (1997: 191). Esto posibilita entender porqué normas legales idénticas tienen efectos diferentes cuando las situaciones sociopolíticas son distintas.

Por último, Dieter Nohlen (1998: 52) prefiere conceptualizar el término elecciones, mientras que a los sistemas electorales los define más vagamente como "estructuras complejas compuestas por una gran cantidad de elementos diferentes, los cuales se pueden combinar casi de cualquier modo". Este autor se funda en una orientación histórico empírica, si bien aclara que para él, en la relación causal sistema electoral y sistema de partido, el sistema electoral cumple la función de variable dependiente (1998: 47), en oposición al planteo de Vallès y Bosch que plantean que los sistemas electorales pueden ser tanto variables dependientes como independientes.