SALT LAKE CITY, 10 may (Xinhua) -- El estado de Utah, en el oeste de Estados Unidos, dio inicio hoy a las celebraciones con motivo del 150° aniversario de la terminación del primer ferrocarril transcontinental del país, al cual miles de trabajadores ferrocarrileros chinos hicieron una gran aportación.

La ceremonia oficial fue realizada en el Parque Nacional Histórico de Golden Spike en la cima del Promontory, una zona alta localizada a cerca de 100 kilómetros al noroeste de Salt Lake City.

El último clavo del ferrocarril transcontinental, con frecuencia llamado Golden Spike o el Clavo de Oro, fue colocado de manera ceremonial el 10 de mayo de 1869 por el presidente de Central Pacific Railroad, Leland Stanford.

Durante tres días de celebraciones, también llamadas Spike 150, se realizarán varias actividades como exposiciones artísticas sobre la historia de la construcción del ferrocarril, un foro Utah-China sobre comercio e inversión, y una cumbre EEUU-China sobre educación, innovación, comercio y negocios, indicó el comité organizador.

Durante la ceremonia, la secretaria del Transporte de Estados Unidos, Elaine L. Chao, dijo que el ferrocarril transcontinental fue una enorme hazaña de ingeniería, innovación y mano de obra que fue clave para el desarrollo económico de Estados Unidos.

"El día de hoy rendimos homenaje a la diversa mano de obra que construyó este trascendental proyecto de infraestructura que transformó a Estados Unidos, en especial a los más de 12.000 trabajadores chinos", dijo.

"Como la primera secretaria de Transporte estadounidense de origen chino, tengo la singular y conmovedora oportunidad de reconocer las aportaciones y los sacrificios de estos trabajadores durante la construcción del ferrocarril transcontinental", dijo Chao.

El primer ferrocarril transcontinental, también conocido como Ferrocarril del Pacífico, fue una línea férrea continua de más de 3.000 kilómetros que unió la red ferroviaria del este de Estados Unidos con la costa del Pacífico.

De 1864 a 1869, trabajadores ferrocarrileros chinos, que estuvieron entre los primeros inmigrantes chinos a Estados Unidos, soportaron duras condiciones laborales y de vida para ayudar a construir el megaproyecto. Fin