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WASHINGTON, 23 oct (Xinhua) -- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el exvicepresidente Joe Biden culparon al partido del otro de no lograr un acuerdo de alivio para la COVID-19, durante el último debate que los enfrentó este jueves antes del día de elecciones.

"Nancy Pelosi no quiere aprobar nada porque le encantaría tener algunas victorias en una fecha llamada el 3 de noviembre", dijo Trump en el debate celebrado en la Universidad de Belmont en Nashville, Tennessee, acusando a la presidenta de la Cámara de rechazar un trato por razones políticas.

Trump anotó que la líder demócrata pensó que le ayudaba políticamente bloquear un proyecto de ley de ayuda cuando las elecciones se acercaban. "Creo que le duele políticamente", subrayó.

En respuesta, Biden argumentó que fue el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, quien argumentó que no tiene suficientes votos republicanos para aprobar el proyecto de ley de alivio. "¿Por qué (el presidente) no habla con sus amigos republicanos?"

Uno de los puntos conflictivos en las negociaciones sobre el paquete de ayuda es el de más fondos federales para los gobiernos estatales y locales, un tema que provocó un intenso intercambio en el debate.

El candidato presidencial demócrata señaló que la Cámara aprobó un proyecto de ley hace unos meses, que proporcionaría ayuda a los gobiernos estatales y locales con dificultades financieras, entre otras cosas, pero no ha obtenido el apoyo de los republicanos.

Se refería a un paquete de ayuda de 3 billones de dólares estadounidenses aprobado por la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, en mayo.

"Mitch McConnell dijo, déjelos ir a la quiebra. Déjelos ir a la quiebra. ¡Vamos!, ¿qué les pasa a estos tipos?", reclamó Biden.

Trump, sin embargo, alegó que el proyecto de ley aprobado en la Cámara era un "rescate" para los estados y ciudades "mal administrados" por los demócratas, y agregó que también ofrecerá dinero a las personas que ingresaron ilegalmente al país.

"Esta es una forma de gastar (dinero) en cosas que no tienen nada que ver con la COVID", subrayó el presidente.

Biden respondió: "No veo estados rojos y estados azules. Lo que veo es estadounidense, Estados Unidos", advirtiendo que los estados con problemas presupuestarios tendrán que despedir a trabajadores esenciales como policías y bomberos.

Los beneficios de desempleo del gobierno federal, de 600 dólares semanales adicionales, así como algunas otras medidas de alivio aprobadas por el Congreso a fines de marzo, expiraron a fines de julio, pero el Congreso y la Casa Blanca siguen estancados en la próxima ronda de alivios sobre la COVID-19.

La Cámara aprobó un proyecto de ley de 2,2 billones de dólares a principios de este mes, mientras que la Casa Blanca ofreció recientemente hasta casi 1,9 billones de dólares. Sin embargo, algunos republicanos del Senado insistieron en una cifra por debajo de 1 billón de dólares y no pudieron adelantar un proyecto de 500 mil millones de dólares el miércoles.

Pelosi y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, mantuvieron algunas conversaciones esta semana, pero persisten grandes diferencias. Pelosi informó a los periodistas el jueves que los negociadores estaban logrando avances.

Sin embargo, a algunos les preocupa que McConnell no quiera llevar un gran proyecto de ley de ayuda al Senado antes de las elecciones, ya que está dando prioridad a la confirmación de la nominada a la Corte Suprema Amy Coney Barrett, una jueza conservadora seleccionada por Trump.

Con menos de dos semanas antes del día de las elecciones, es posible que las dos partes no tengan tiempo suficiente para llegar a un acuerdo sobre una nueva ronda de negociaciones sobre el paquete de ayuda antes de que concluya la votación.

Los economistas y los funcionarios de la Reserva Federal han argumentado en repetidas ocasiones que se necesita más alivio fiscal para sostener la recuperación económica de Estados Unidos, advirtiendo de las graves consecuencias si no se brinda más apoyo fiscal oportuno.