diariodominicano.com

NACIONES UNIDAS, 8 jul (Xinhua) -- El aumento en la demanda de productos médicos para combatir la COVID-19 ha conducido a un incremento en el tráfico de mercancías defectuosas y de calidad inferior, señalan los resultados de un proyecto de investigación de la ONU publicado hoy.

"La salud y la vida corren peligro por los criminales que aprovechan la crisis de la COVID-19 para lucrar con la ansiedad del público y la creciente demanda de equipos de protección personal y medicamentos", dijo Ghada Waly, directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

Además de otros innumerables efectos, el coronavirus ha subrayado aún más la falta de marcos reglamentarios y legales encaminados a evitar la fabricación y venta de estos productos, señaló el informe de investigación de ONUDD llamado "Tráfico de productos médicos relacionados con la COVID-19 como amenaza para la salud pública" .

La investigación reveló que grupos delictivos están aprovechando tanto la incertidumbre en torno al coronavirus como las inconsistencias en los regímenes nacionales de regulación.

"Los grupos del crimen organizado transnacional aprovechan las lagunas en la regulación y supervisión nacionales para vender productos médicos falsificados y de calidad inferior", dijo la jefa de combate al delito de la ONU.

La falsificación de productos médicos tiene importantes riesgos para la salud pública porque los productos podrían no tratar correctamente la enfermedad y facilitar el desarrollo de resistencia a medicamentos.

Los grupos delictivos también se han adaptado rápidamente a las oportunidades derivadas de la pandemia de COVID-19 para explotar las vulnerabilidades y los vacíos en los sistemas sanitario y de justicia penal.

Hay evidencias de que se han registrado fraudes, engaños y decomisos relacionados con la manufactura y el tráfico de productos médicos falsificados y de calidad inferior desde que comenzó la propagación del virus.

En un caso, las autoridades alemanas de salud contrataron a dos compañías en Suiza y Alemania para adquirir mascarillas por un valor de 15 millones de euros (unos 17 millones de dólares) a través de un sitio de internet clonado de una compañía aparentemente legítima en España.

"Necesitamos ayudar a los países a incrementar la cooperación para cerrar vacíos, reforzar la capacidad de aplicación de la ley y la justicia penal, y generar conciencia pública para mantener a las personas a salvo" , señaló Waly.

La pandemia también destacó un auge en los fraudes basados en datos, incluyendo fraudes cibernéticos y ataques por correo electrónico contra empresas, o la creación de sitios de internet corporativos falsos para engañar a los compradores.

El estudio de ONUDD también pronosticó que el comportamiento de grupos delictivos organizados cambiará de forma gradual en el transcurso de la pandemia.

Cuando se encuentre una vacuna, esto probablemente conducirá a un cambio que pasará del contrabando de equipo de protección personal al tráfico de vacunas.

Además, también es probable que continúen los ataques cibernéticos contra infraestructura crítica relacionada con el manejo de la pandemia en la forma de fraudes en línea dirigidos a las autoridades encargadas de la adquisición de productos médicos, señaló la investigación.

Reforzar los marcos legales y las sanciones y un enfoque mundial más armonizado para penalizar la fabricación y tráfico de productos médicos es crucial porque sólo un enfoque común permitirá respuestas efectivas a los delitos que afectan la salud pública e individual, indicó el estudio de ONUDD.

Pero al mismo tiempo, evitar, detectar y responder a delitos relacionados con productos médicos requerirá que las personas que trabajan en el sector de productos médicos adquieran habilidades nuevas o adicionales.