India, sumida en el silencio

AFP / Noah Seelam

Las palomas ocupan una calle desierta de la ciudad india de Hyderabad el 25 de marzo de 2020

En las calles vacías, el gorjeo de los pájaros ha sustituido el estruendo habitual de bocinas y gentío. India se enclaustró este miércoles, el primer día de confinamiento nacional contra la pandemia del coronavirus.

En el gigante asiático de 1.300 millones de habitantes, el bullicio constante ha mutado a una calma irreal, de una vida que funciona al ralentí.

Desde medianoche, el segundo país más poblado del mundo inició un confinamiento de tres semanas, bajo la consigna: "Quédense en casa".

Los aviones están inmovilizados, los trenes no circulan y el servicio de autobuses es mínimo. Las diferentes regiones han cerrado sus fronteras para evitar la propagación del virus.

Pero en la calma tambien surgen brotes de paranoia. Pueblos protegidos con barricadas, policías locales autorizados a disparar a quienes violen el confinamiento o carteles rojos pegados en las puertas de quienes hayan viajado al extranjero.

El miércoles por la mañana, India contabilizaba oficialmente 562 casos confirmados de coronavirus y nueve fallecidos.

Los expertos opinan que este número está totalmente subestimado, debido a la baja cantidad de test realizados.

En una zona de obras de la capital Nueva Delhi, los trabajadores, sin actividad, están bloqueados lejos de sus casas. Para pasar el tiempo, escuchan música de Bollywood en sus celulares.

En el barrio elegante de Bandra, en Bombay (oeste), la mayoría de comercios están cerrados. En las pocas tiendas de productos esenciales que permanecen abiertas, los estantes están vacíos. Los clientes solo pueden entrar de uno a uno, para respetar el distanciamiento social.

- Temen escasez -

"Vamos a tener escasez (de productos) los próximos días. En paralelo, los precios van a dispararse", dice a la AFP Rafiq Ansari, un vendedores de verduras. "Los tomates ya se pagan a más del doble", se queja.

"Los clientes se enfadan con nosotros y nos dicen que les cobramos demasiado, pero ¿qué podemos hacer? Hay menos cosas y todo es más caro que antes".

AFP / Arun Sankar

Unca carreteras desiertas de la ciudad india de Chennai el 25 de marzo de 2020

Pocos minutos después de que el primer ministro Narendra Modi anunciara el confinamiento en un discurso televisado el martes por la noche, muchos indios se precipitaron a los comercios para comprar provisiones y medicamentos antes de la entrada en vigor de la medida.

"Tuvimos que gritar a la gente para pedirles que no se hacinaran en la tienda", explica Mukesh Patel, dueño de una modesta farmacia en Ahmedabad, en Gujarat (oeste).

Las autoridades aseguran que el suministro de productos esenciales no se verá perturbado e instan a los habitantes a no caer en el pánico.

Pero muchos comerciantes creen que no podrán recibir sus mercancías, en un país con los transportes paralizados.

"Todavía llega leche, huevos y pan. Pero mientras normalmente recibo unos 100 paquetes de pan, hoy solo tuve 20", señala a la AFP Pradeep, un vendedor que trabaja en el este de Nueva Delhi, que ya recibe llamadas de los proveedores diciéndole que los cargamentos están bloqueados.

"No sé cuánto durarán mis reservas actuales", dice, preocupado.

En Bangalore (sur), una ciudad con los peores atascos del mundo según un estudio reciente, los pocos vehículos autorizados circulan en las carreteras vacías.

- Barricadas, denuncias, disparos -

AFP / Money Sharma

Un avión sobrevuela Faridabad, en el estado indio de Haryana, el 24 de marzo de 2020

En el nordeste del país, algunos pueblos bloquearon sus accesos con barricadas hechas de bambúes.

En Nueva Delhi, la policía recorre los barrios pegando en las casas carteles rojos de cuarentena con los nombres de los residentes que viajaron recientemente en el extranjero. La paranoia entre los vecinos se ha disparado.

En el estado de Telangana (sur), el gobierno local autorizó a la policía a abrir fuego si los habitantes no respetaban las consignas de confinamiento.

Rohit Chaudhry, oriundo de Bihar (este) y que trabaja como chófer en Bombay, está de acuerdo con las medidas de aislamiento nacional frente al coronavirus. "Tenemos que erradicar esta enfermedad", afirma a la AFP.

"Hasta ahora no he tenido problemas para comprar comida o cualquier otra cosa esencial, veremos lo que pasará", dice. "Será difícil pero tenemos que hacer frente a ello".

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