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Bogotá, 1 dic (Prensa Latina) Las cacerolas resuenan hoy en Colombia donde organizaciones sociales y ciudadanos en general se concentran nuevamente para rechazar políticas implementadas por el gobierno, contra la violencia y por la paz.

Al igual que en otros países, en Colombia muchos se suman este domingo el cacelorazo latinoamericano 'porque queremos verdaderas políticas para el progreso y la vida digna del pueblo latinoamericano', refiere la convocatoria a dicha iniciativa.

Esta acción pacífica tiene lugar en el país después de 10 días consecutivos de protestas en los que las personas manifiestan de diferentes formas su inconformidad con la gestión gubernamental y demandan medidas efectivas en áreas como educación, salud, seguridad y medio ambiente.

Miembros de las comunidades indígenas, víctimas frecuentes de la violencia en Colombia, se sumaron al cacerolazo en esta capital.

áGran cantidad de gente en las calles!, expresó el senador Feliciano Valencia, del Movimiento Alternativo, Indígena y Social.

Diez días en movilización hoy, el #CacerolazoLatinoamericano y #1DElParoSigue caminando con la guardia indígena por el Park Way, en Bogotá, en paz, pero con todo el compromiso. Seguimos en la calle en resistencia, manifestaron desde la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación.

Desde el Comité de Paro, organizador de la gran movilización nacional del 21 de noviembre último y tras la cual se desencadenaron protestas diarias en el país, invitó a las personas a sumarse a esta iniciativa.

áVamos a tocar nuestras cacerolas para que se escuchen en todo el continente! Contra el paquetazo neoliberal del (presidente Iván) Duque y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, por la vida y la paz, apuntó Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, una de las organizaciones que integran el Comité.

Desde el paro nacional masivo del 21 de noviembre último, el cacerolazo devino símbolo de la protesta pacífica en Colombia.

Sobre todo, en Bogotá, los ciudadanos desde sus casas o en concentraciones se reúnen para expresar su descontento con políticas del gobierno.

Uno de los cacerolazos más intensos de los últimos días tuvo lugar frente a una residencia que posee Duque en el norte de esta ciudad.

Si bien en su mayoría las protestas transcurren de manera pacífica, en varios lugares se han registrado disturbios, hechos de vandalismo y represión policial.

Los organizadores del paro resaltaron el espíritu pacífico de esas movilizaciones al tiempo que rechazaron las acciones violentas que siguieron a las marchas.

Varias voces coinciden en que detrás de los hechos vandálicos se oculta el interés en deslegitimar esas protestas pacíficas a las que se sumaron miles de personas a fin de lograr que el gobierno implemente acciones concretas encaminadas a solucionar los problemas que golpean a los colombianos.

En dicho contexto, el Comité, los congresistas de la Bancada por la Paz y el movimiento Defendamos la Paz abogaron el jueves último por iniciar un diálogo incluyente, democrático y eficaz con el Gobierno.

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