Redacción ACI Prensa

Vaticano, 14 de noviembre de 2019.- El Papa Francisco pidió a las empresas tecnológicas un mayor compromiso en la lucha y en la prevención de los delitos de abusos sexuales y explotación a menores y difusión de pornografía mediante el empleo de las nuevas tecnologías digitales y de internet.

El Santo Padre hizo este pedido durante la audiencia que concedió este jueves 14 de noviembre en el Palacio Apostólico del Vaticano a los participantes en el congreso sobre "Promoción Digital de la Dignidad de la Infancia: del concepto a la acción".

En su discurso, el Pontífice recordó que las empresas tecnológicas no deben limitarse a desarrollar nuevas tecnologías y desentenderse de los malos usos que se les pueda dar. Por eso pidió que sean parte de la solución y que participen en la búsqueda de estrategias para proteger a los menores en los entornos digitales.

El Papa explicó que "la Iglesia católica, en los últimos decenios, debido a las dramáticas experiencias vividas en su cuerpo, ha desarrollado una viva conciencia de la gravedad de los abusos sexuales a menores y de sus consecuencias, del sufrimiento que provocan, de la urgencia de sanar las heridas, de contrastar con la máxima decisión estos crímenes y desarrollar una prevención eficaz".

Señaló que no se puede dudar de que el vertiginoso desarrollo de las tecnologías de la información y de la comunicación en el ámbito digital "ofrece nuevas oportunidades para los menores, para su educación y formación personal".

No obstante, explicó que "el desafío que tenemos ante nosotros es favorecer el acceso seguro de los menores a estas tecnologías".

Por desagracia, "el uso de la tecnología digital para organizar, comisionar y participar en abusos a menores a distancia, también más allá de los confines nacionales, está en rápido crecimiento".

"La difusión de imágenes de abuso o de explotación de menores está en rápido aumento, y se refieren a formas cada vez más graves y violentas de abuso a menores de edad cada vez más jóvenes".

Del mismo modo, "la propagación de pornografía en el mundo digital crece de forma vertiginosa. Se trata ya de un hecho muy grave fruto de una pérdida general de sentido de la dignidad humana y vinculado con frecuencia al mundo del tráfico de personas".

"El fenómeno es todavía más dramático por el hecho de que dicho material es ampliamente accesible también a los menores por medio de internet y, sobre todo, por medio de los dispositivos móviles".

El Papa advirtió de "las duras consecuencias que se derivan sobre la psique y el comportamiento de los menores. Son consecuencias que durarán para toda su vida con fenómenos de grave dependencia, propensión a comportamientos violentos y relaciones emotivas y sexuales profundamente turbadas".

De hecho, "no basta con comprender, es necesario actuar. La condena moral de los daños provocados a menores por el mal uso de las nuevas tecnologías digitales debe traducirse en iniciativas concretas y urgentes".

Por ello, "es necesario encontrar un balance adecuado entre el ejercicio legítimo de la libertad de expresión y el interés social de asegurarse de que los medios digitales no se empleen para cometer actividades criminales que dañen a los menores".

Para ayudar a emprender medidas adecuadas para impedir los abusos, el Papa Francisco pidió centrarse en dos puntos concretos.

En primer lugar, "las autoridades deben poder actuar eficazmente sirviéndose de instrumentos legislativos y operativos apropiados, en el pleno respeto del Estado de Derecho y del justo proceso, para contrarrestar las actividades criminales que lesionan la vida y la dignidad de los menores".

En segundo lugar, explicó que las empresas tecnológicas "no pueden considerarse ajenas al empleo de los instrumentos que ponen en manos de sus clientes". "Sin la plena implicación de la sociedad del sector, sin una plena conciencia de las repercusiones morales y sociales de su gestión y de su funcionamiento, no será posible garantizar la seguridad de los menores en el contexto digital".

"Como sucede ya con el crecimiento de la sensibilidad social en el campo ambiental o del respeto de la dignidad del trabajo, así la atención a la protección eficaz de los menores y la lucha contra la pornografía deben estar cada vez más presentes en las finanzas y en la economía del mundo digital. El crecimiento seguro y sano de la juventud es un desafío noble por el que vale la pena trabajar y vale mucho más que el mero beneficio económico obtenido a riesgo de causar un mal a los jóvenes".

El Papa Francisco finalizó su discurso defendiendo que "la creatividad y la inteligencia del hombre son maravillosos, pero deben orientarse en la dirección positiva del bien integral de la persona a lo largo de toda su vida desde su infancia".