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QUITO, 8 oct (Xinhua) -- La ciudad de Quito amaneció hoy por sexto día consecutivo con el servicio de transporte sin operar de forma regular y ciudadanos que tuvieron que caminar hasta sus lugares de trabajo, en medio de cientos de indígenas que se han concentrado en la capital de Ecuador en protesta contra las medidas económicas del gobierno.

Distintos sectores sociales se han movilizado en el país sudamericano, entre ellos los indígenas, en medio de un fuerte control militar y policial, a pesar de que el gobierno ecuatoriano decretó estado de excepción desde el pasado 3 de octubre.

Los manifestantes rechazan la eliminación de subsidios a las gasolinas y el diésel anunciada por el gobierno el pasado 1 de octubre, como parte de un conjunto de medidas económicas y fiscales que buscan reducir el déficit tributario, así como estabilizar la economía.

El retiro de subsidios en las gasolinas incrementó el precio de los carburantes, lo que ha generado el descontento ciudadano.

Grupos de indígenas llegaron a Quito la noche del lunes en el marco de un paro nacional indefinido, al sortear la presencia de la fuerza pública, con la que tuvieron algunos enfrentamientos.

El lunes se vivió la jornada de protestas más intensa con bloqueo de carreteras, saqueos, daños a bienes públicos y privados.

Se registraron además ataques a ambulancias y la quema de más de una decena de vehículos de la fuerza pública, así como el secuestro de varios de sus miembros, según ha denunciado el gobierno.

El secretario particular de la Presidencia, Juan Sebastián Roldán, confirmó que hasta la mañana de este martes van 570 detenidos por las manifestaciones.

El gobierno de Ecuador ha calificados las protestas como "actos brutales", llevados a cabo por grupos que buscan elevar el nivel de confrontación y poner en peligro el orden democrático.

La noche del lunes indígenas protagonizaron actos de vandalismo en los alrededores a la sede de la Asamblea Nacional (Congreso), en la zona centro de Quito, al intentar ingresar al edificio, según reportes de medios locales.

Elementos de la policía dispersaron en respuesta a los manifestantes mediante el uso de gases lacrimógenos.

La Contraloría General del Estado denunció a su vez el ataque a su sede en Quito la madrugada de este martes.

"La Contraloría ha sido objeto de un ataque por parte de una banda organizada con la clara intención de sustraer y destruir documentos que sustentan responsabilidades civiles y penales e investigaciones en marcha", dijo el contralor Pablo Celi.

El funcionario sostuvo que los desmanes no fueron ejecutados por manifestantes indígenas, sino por "elementos profesionales, expertos en la caotización".

Por su parte, la ministra de Gobierno, María Paula Romo, lamentó lo sucedido y dijo que aunque los manifestantes "lograron hacer algunos destrozos", la policía resguarda el edifico y lo que se encuentra dentro.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), organización convocante al paro, se deslindó de responsabilidades en los actos vandálicos.

"Las acciones no tienen nada que ver con nuestras bases", señaló la Conaie, además de negar que su protesta tenga relación con el ex presidente Rafael Correa (2007-2017).

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, culpó anoche a Correa de estar detrás de los supuestos intentos de desestabilizar al actual gobierno.

Las protestas llevaron a Moreno a trasladar el lunes la sede del gobierno a la ciudad de Guayaquil, en el suroeste del país, en medio de constantes llamados al diálogo.

El Palacio Presidencial y los alrededores del edificio en Quito se mantienen en resguardo de fuerzas de seguridad, que han instalado barricadas para contener a los manifestantes.

Moreno, quien gobierna desde 2017, ha insistido en las últimas horas en el diálogo con los sectores movilizados, aunque ha reiterado que no dará marcha atrás en las medidas de ajuste.

La cancillería ecuatoriano señaló este martes en un comunicado la disposición al acompañamiento de Naciones Unidas (ONU), "que favorezca el retorno a la paz social y entendimientos dentro del país".

Debido a la tensión que vive Ecuador, las clases han sido suspendidas en escuelas de la región serrana, mientras que en Quito fue declarada el lunes la emergencia para mantener activos los servicios básicos de sus habitantes.

Sindicatos de trabajadores han convocado a su vez a una huelga nacional para mañana miércoles. Fin