MOSCÚ, 23 ago (Xinhua) -- El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó este viernes al Gobierno que elabore medidas en respuesta a la prueba estadounidense de un misil que estaba previamente prohibido por el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF).

"Doy instrucciones al Ministerio de Defensa y al Ministerio de Relaciones Exteriores, así como a otros departamentos relevantes, para que analicen el nivel de amenaza causada por la acción de Estados Unidos a nuestro país y tomen medidas integrales para preparar una respuesta simétrica", dijo Putin en una reunión del Consejo de Seguridad de Rusia.

"Al mismo tiempo, Rusia aún está abierta a un diálogo igualitario y constructivo con Estados Unidos para restaurar la confianza y fortalecer la seguridad internacional", agregó Putin, según una transcripción del Kremlin.

El domingo pasado, Estados Unidos probó un misil crucero terrestre, que alcanzó un objetivo a una distancia de más de 500 kilómetros.

Esto sucedió después de que el INF se rompiese oficialmente el 2 de agosto con la retirada de EEUU y Rusia del histórico pacto de control de armas tras acusarse el uno al otro de violarlo.

El tratado, firmado por Washington y Moscú en 1987, prohibía a ambos países tener o desarrollar misiles con base en tierra y un alcance de 500 a 5.500 kilómetros.

Putin dijo que la prueba estadounidense tuvo lugar solo 16 días después del término del tratado iniciado por Washington, lo que demostró que "Estados Unidos ha estado mucho tiempo implicado en la construcción de armas prohibidas por el INF".

Recordó que EEUU había organizado una campaña de propaganda sobre el supuesto no cumplimiento por parte rusa de las estipulaciones del convenio.

El único propósito de esta campaña fue encubrir el trabajo hecho por Washington en violación del tratado y su intención de retirarse de él, dijo Putin.

Los verdaderos planes de Washington son desplegar misiles anteriormente prohibidos en varias regiones del mundo, incluida la de Asia-Pacífico, lo cual afectará los intereses fundamentales de Rusia, apuntó.

Rusia nunca ha querido, quiere ni querrá involucrarse en una carrera armamentista destructiva y costosa con Estados Unidos, dijo Putin, y agregó que sin embargo, Moscú se ve obligado a garantizar la seguridad de la nación y su pueblo.