Puerto Príncipe, 22 jul (Prensa Latina) Tras varios meses de incertidumbre, el mandatario haitiano Jovenel Moïse se nombró hoy a Fritz William Michel como primer ministro ''para hacer frente a las emergencias del día''.

Moise aseguró que el nombramiento sucedió a la renuncia de Jean Michel Lapin, cuya ratificación se estancó en el Senado, luego de cuatro sesiones fracasadas por el boicot de la oposición, y contó con la anuencia del presidente y vicepresidente de la Asamblea Nacional (Parlamento).

Michel de 38 años, estaba designado como titular de Planificación en el gabinete que no logró su validación, y es el cuarto jefe de Gobierno desde la llegada al poder del empresario bananero en febrero de 2017.

Expertos estiman que el nombramiento y la conformación de un nuevo gabinete pueden significar una mesurada reanudación del diálogo nacional, emprendido por el mandatario, sobre todo porque entre los nombres de candidatos para el cargo de jefe de Gobierno, figuraban representantes de partidos opositores a la actual administración.

Michel ya ocupó el puesto de jefe de Contabilidad en la Dirección General de Presupuesto, y se desempeñó como director administrativo y financiero de la Inspección General de Finanzas y jefe de gabinete de la cartera de Hacienda.

Sin embargo, deberá enfrentarse a una compleja situación sociopolítica, marcada por repetidas protestas antigubernamentales, además de una profunda crisis económica, acelerada depreciación de la moneda nacional, aumento del precio de la canasta básica, disminución del poder adquisitivo, entre otros desafíos.

Asimismo, deberá recuperar el crédito del Gobierno, salpicado por un escándalo de corrupción y malversación de los fondos públicos, y acusado de no mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población.

Según cifras oficiales, más del 60 por ciento de los haitianos vive por debajo de la línea de la pobreza, y un reciente estudio reveló que unos 2,6 millones de personas se encuentran bajo inseguridad alimentaria, de ellos más de medio millón en situación crítica.

Queda esperar si el nuevo primer ministro puede pasar la dura prueba del Parlamento, ahora cuando la oposición se siente fortalecida por frenar la instalación del gobierno anterior.

Desde mediados de marzo, con la interpelación de Jean Henry Céant por los diputados, Haití permanece sin un Gobierno funcional, e imposibilitado de tomar las medidas para salir de la recesión económica, a lo que se suma el descontento popular por el empeoramiento de la vida y la fuerte pugna política.

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