Londres, 17 jul (Prensa Latina) La organización británica Hope not Hate (Esperanza, No Odio) llamó hoy a solidarizarse con las congresistas demócratas objeto de un ataque racista por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Donald Trump es racista -todos sabemos eso. Ahora ataca a congresistas de color, al decirles que regresen 'a sus casas', afirma el grupo de activistas, al tiempo que invitan al público a firmar una carta abierta en solidaridad con las cuatro legisladoras norteamericanas.

En el texto, Hope no Hate, que se dedica a hacer campañas contra el racismo y el fascismo, le transmite a Rashida Tlaib, Ilhan Omar, Ayanna Presley y Alexandria Ocasio Cortez su disgusto por los tuits del mandatario, quien el domingo pasado las invitó 'a volver los lugares completamente quebrados y plagados de crímenes de donde vinieron'.

Su racismo evidente y desvergonzado ha horrorizado al mundo entero, asevera la organización, tras asegurar que las cuatro congresistas de ascendencia extranjera son el mejor ejemplo de la diversidad y la fortaleza de Estados Unidos.

Gracias por demostrar al mundo que Estados Unidos todavía puede enseñar un liderazgo del cual sentirnos orgullosos, a pesar de que la Casa Blanca renunció a ese papel, agrega el texto.

La víspera, el líder del opositor Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, también tildó de racistas los tuits de Trump, y criticó también a los dos candidatos a reemplazar a la dimitente primera ministra Theresa May por no atreverse a usar ese término para calificar el comportamiento del mandatario norteamericano.

En un debate televisivo celebrado a principios de esta semana, tanto Boris Johnson como Jeremy Hunt coincidieron en calificar de inapropiados los comentarios del Trump, pero se rehusaron a etiquetarlos como racistas.

De acuerdo con Corbyn, el futuro jefe de gobierno del Reino Unido, cuyo nombre se conocerá el miércoles próximo, debe enfrentarse al presidente estadounidense, y no ser complacientes con él, a cambio de firmar un tratado comercial ventajoso que pudiera poner en riesgo el sistema de salud británico.