México, 18 jun (Prensa Latina) El presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró hoy que su Gobierno no desea una confrontación con el de Estados Unidos por los aranceles y la migración.

A una pregunta de un periodista sobre ambos asuntos, el mandatario reiteró la posición sostenida desde que se iniciaron las amenazas del presidente Donald Trump de castigar a México con aranceles si no frenaba la migración centroamericana hacia Estados Unidos, de evitar litigios y no involucrarse en la política interna del vecino país.

Dijo que México podría aceptar el reto de los aranceles planteado por la Casa Blanca, 'pero no queremos que se apliquen esos impuestos porque no le conviene a ninguno de los dos países. Queremos buscar una solución al problema migratorio atacando sus causas, no con impuestos ni medidas coercitivas', expresó.

Algo se está logrando, dijo, pues ayer el presidente Trump estuvo hablando de que va a redestinar algunos millones de dólares para asistir a Centroamérica y eso ya es un avance porque lo cierto es que esta variable no se consideraba, atender las causas de la migración, buscar generar empleo, no se tomaba en cuenta era solo impedir el éxodo.

Según informaciones de prensa el Departamento de Estado de Estados Unidos permitirá que 370 de los más de 700 millones de dólares cuya entrega se había suspendido en marzo, se utilicen para proyectos que fueron aprobados en 2017 y 2018 en Centroamérica, pero el resto se retendrá y no habrá asignaciones adicionales.

Al respecto López Obrador expresó que al menos ya empieza a plantearse la necesidad de impulsar el desarrollo y anunció que pasado mañana se reunirá con el presidente de El Salvador, Tayib Bukele, con ese propósito.

Insistió en la necesidad de lograr los registros legales de los migrantes en México, mantener ese control, saber quiénes son los migrantes, de dónde vienen y protegerlos, apoyarlos.

Comentó el suceso de losporque, afirmó, 791 centroamericanos liberados en cuatro trailers en los que viajaban con riesgo de sus vidas y dijo que se trató de una acción para protegerlos porque, afirmó, estamos hablando de familias, de niños en un hacinamiento con peligro de asfixia, y eso nos corresponde.

Dijo que México pretende acabar con el tráfico de personas y en eso también es necesaria la cooperación de los transportistas y de los ciudadanos porque vamos a vernos en la necesidad de pedir identificación a todos los pasajeros para la compra de boletos de transporte de viajes largos y vamos a tener orden en eso, la gente deberá enseñar su credencial.