Puerto Príncipe, 17 jun (Prensa Latina) El presidente haitiano, Jovenel Moise, se dispone hoy a reunirse con líderes políticos e integrantes de la sociedad civil para entablar un diálogo nacional que lleve a la resolución de la actual crisis.

Según confirmó su director de Gabinete, Nahomme Dorvil, el jefe de Estado se propone conocer la situación desde la óptica de los diversos actores, e iniciar conversaciones que allanen el camino para el diálogo entre todos los sectores nacionales.

Jude Charles Faustin, asesor del presidente, alentó a todos los representantes de partidos y otras estructuras políticas a participar en la reunión convocada, y afirmó que el diálogo sigue siendo la única alternativa, mientras se opuso a una transición en la dirección del país.

La oposición radical, por su parte, rechaza cualquier posible diálogo con el mandatario, y amenaza con continuar las protestas, que desde el lunes pasado mantienen parcialmente paralizada a la capital, y a otras ciudades como Jacmel, Saint Marc, Les Cayes, Cabo Haitiano, entre otras.

La última semana el país experimentó una ola de manifestaciones, iniciadas el 9 de junio, además de un paro general, al que se sumó el sindicato del transporte.

Los inconformes protagonizaron dos masivas movilizaciones, rodearon siete veces el Palacio Nacional, y algunos manifestantes atacaron centros escolares y emisoras de radio y televisión en la capital.

En el fondo de las protestas, subyace el aumento de la pobreza que experimenta el país en los últimos años, el creciente desempleo que ya supera el 70 por ciento de la población y el poco acceso a servicios básicos como la salud y la educación.

Algunos hoy culpan de la desaceleración económica y los bajos indicadores sociales, a la gestión del actual mandatario y la situación se tensa aún más tras la denuncia de sectores populares de malos manejos de los fondos públicos, acusación que negó recientemente el gobernante.

Para esta semana los mismos movimientos convocaron a nuevas jornadas de protestas, que según expertos tendrán un negativo impacto en la ya debilitada economía nacional.

En otro escenario, el Gobierno no logra su ratificación en el Parlamento, por el accionar de los senadores opositores, lo que imposibilita dictar medidas de recuperación económica.

Y en el medio de la pugna política se encuentran los millones de haitianos que ya perciben una notable reducción de su poder adquisitivo, con la depreciación de la moneda nacional, y la advertencia de varios organismos especializados de un posible incremento de la inseguridad alimentaria.

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