Manfred Weber (d), líder del Partido Popular Europeo (PPE), Annegret Kramp-Karrenbauer (c), líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU, por sus siglas en inglés), y Markus Soeder (i), líder de la Unión Socialcristiana (CSU, por sus siglas en inglés), posan para fotografías después de una conferencia de prensa en la sede de la CDU, en Berlín, capital de Alemania, el 26 de mayo de 2019. El bloque conservador CDU/CSU de la canciller Angela Merkel, aseguró 28 por ciento de los votos. Aunque mantuvo la mayor cuota, la unión política perdió cerca del ocho por ciento de los votos en comparación con hace cinco años. (Xinhua/Kevin Voigt)

BERLIN, 26 may (Xinhua) -- El Partido Verde de Alemania dio hoy un salto al asegurar 22 por ciento de los votos en la parte alemana de las elecciones del Parlamento Europeo, de acuerdo con el pronóstico inicial del medio local ARD.

El Partido Verde quedó en segundo lugar justo por debajo del bloque conservador de la canciller Angela Merkel, formado por la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU). Los Verdes consiguieron diez por ciento más de votos que en las elecciones de 2014.

El CDU/CSU de Merkel aseguró 28 por ciento de los votos. Aunque mantuvo la mayor cuota, la unión política perdió cerca del ocho por ciento de los votos en comparación con hace cinco años.

Annegret Kramp-Karrenbauer, líder del CDU, atribuyó el débil desempeño a "la labor en ocasiones poco convincente" del gobierno.

El Partido Socialdemócrata (SPD) de centro-izquierda obtuvo 15,5 por ciento, una aguda disminución respecto del 27,3 por ciento de 2014 y su más bajo resultado en la historia del partido.

El medio local N-TV informó que la pérdida inaceptable podría obligar al partido a cambiar de dirigentes.

Lars Klingbeil, secretario general del SPD, dijo que fue un "resultado decepcionante" y añadió que "el resultado no puede quedarse sin consecuencias".

La Alternativa para Alemania, un partido antimigrante y euroescéptico, consiguió 10,5 por ciento de los votos, un incremento respecto del 7,1 por ciento de la elección anterior.

El índice de participación electoral se ubicó entre 59 y 60 por ciento, lo que representó un agudo incremento respecto del 48,1 por ciento de 2014.

La votación se realizó en un entorno de profunda incertidumbre por la estabilidad de la Unión Europea a raíz del brexit y de la propagación del euroescepticismo.

Alemania, con 64,8 millones de electores, se sintió obligada a expresar su opinión sobre el futuro de Europa en las urnas.