LA HABANA, 17 ene (Xinhua) -- El presidente de Cuba, Miguel Díaz- Canel, rechazó hoy jueves la decisión del gobierno de Estados Unidos de reducir a 45 días la suspensión del título III de la Ley Helms-Burton, con vistas a analizar la conveniencia de su implementación en un futuro cercano.

A través de su cuenta en la red social Twitter, el mandatario cubano calificó dicha medida como una "nueva provocación injerencista, amenazadora, prepotente, violatoria del derecho internacional".

Según el mandatario, ello demuestra el "desprecio" de Washington por el resto del mundo.

El alcance extraterritorial de la mencionada legislación tiene como objetivos centrales entorpecer las relaciones económicas, comerciales y financieras de Cuba con terceros países, así como afectar la capacidad de atraer inversión extranjera directa para su desarrollo.

"No permitiremos el chantaje político, tenemos razones y verdades suficientes y legítimas para enfrentar tanta hostilidad y desprecio. Con nuestras convicciones", afirmó Díaz-Canel.

El Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) de Cuba publicó previamente una declaración donde fustiga la "amenaza de activación del título III de la Ley Helms-Burton" pasados estos 45 días de dilación, en vez de los seis meses que de manera habitual firmaban los anteriores presidentes para inhabilitar la normativa.

La reducción de ese tiempo, según se difundió el miércoles mediante un mensaje público del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, obedece al interés de la actual administración de "realizar una cuidadosa revisión" sobre la pertinencia de aplicar ese título de la ley.

De acuerdo con las declaraciones de Pompeo, se persigue también "acelerar una transición hacia la democracia en Cuba".

La cancillería de Cuba calificó dichos pronunciamientos de "acto hostil de extrema arrogancia e irresponsabilidad" y consideró el lenguaje utilizado como "irrespetuoso y calumnioso".

La nueva acción del presidente estadounidense, Donald Trump, acrecienta las contradicciones entre ambos países, refuerza el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto de manera unilateral a la isla por casi 60 años y perjudica los intereses de terceros países, según la cancillería.

El título III de la ley Helms-Burton, congelado en los últimos 23 años, establece la autorización a ciudadanos estadounidenses a presentar ante tribunales de Estados Unidos demandas contra todo extranjero que "trafique" con propiedades estadounidenses nacionalizadas en Cuba en la década de 1960.

La cancillería cubana insistió en su declaración que dicho proceso realizado por el gobierno revolucionario fue "legítimo" y contó además con el reconocimiento de la Corte Suprema de Estados Unidos, con apego al derecho internacional.

El texto explicó que todas las nacionalizaciones de propiedades extranjeras, incluidas las estadounidenses, contemplaron en ley un compromiso de compensación por parte de Cuba.

"Los problemas bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos no tienen su origen en las justas nacionalizaciones", puntualizó el documento.

"Las agresiones militares, económicas y terroristas del gobierno de los Estados Unidos comenzaron (...) antes de que se produjeran los actos fundamentales de nacionalización de propiedades estadounidenses", agregó.

El Minrex afirmó de igual manera que la aplicación del título III provocaría "obstáculos insuperables" en los esfuerzos bilaterales realizados anteriormente para solucionar las reclamaciones y compensaciones mutuas.

Promulgada en marzo de 1996 por el entonces presidente estadounidense, William Clinton, la llamada Ley de la Libertad Cubana y Solidaridad Democrática es más conocida por los nombres de sus principales promotores, el senador republicano por Carolina del Norte, Jesse Helms, y el representante por Illinois, Dan Burton.

Desde su entrada en vigor, la Ley Helms-Burton es considerada por Cuba como "ilícita, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico", cuya pretensión es "perpetuar el clima de hostilidad política" entre los dos países, "intimidar" a empresarios extranjeros y "perjudicar" el comercio internacional con la isla. Fin