Panamá, 17 ene (PL) La caravana de migrantes centroamericanos que marcha desde Honduras rumbo a Estados Unidos, mermó la participación subregional en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a realizarse aquí, reconoció hoy el arzobispo panameño José Domingo Ulloa.

'La realidad de Centroamérica, sobre todo en estos últimos meses, ha afectado, pues al principio la disponibilidad de venir había aumentado y ahora las circunstancias les impiden cumplir ese sueño', señaló el jefe de la Iglesia Católica local, aunque aseveró que esperan unos 46 mil peregrinos centroamericanos.

Panamá, 17 ene (PL) La caravana de migrantes centroamericanos que marcha desde Honduras rumbo a Estados Unidos, mermó la participación subregional en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) a realizarse aquí, reconoció hoy el arzobispo panameño José Domingo Ulloa.

'La realidad de Centroamérica, sobre todo en estos últimos meses, ha afectado, pues al principio la disponibilidad de venir había aumentado y ahora las circunstancias les impiden cumplir ese sueño', señaló el jefe de la Iglesia Católica local, aunque aseveró que esperan unos 46 mil peregrinos centroamericanos.

Preguntado sobre el apoyo de la Iglesia a los migrantes, el arzobispo panameño reconoció primeramente que las realidades de las naciones de la zona los obligan a buscar otros horizontes, porque no tienen 'las oportunidades y condiciones en su propio país' y la institución religiosa ayuda en la alimentación y descanso en la ruta.

Ulloa dijo que el papa Francisco reiteró que la jornada en esta región es 'para darle la oportunidad a todos estos jóvenes que jamás pueden pensar en venir a Panamá', y ahora tienen 'motivación y oportunidad', mientras que a eventos similares en otras partes del mundo por los altos costos, solo pueden asistir unos pocos.

A una pregunta de cuál considera que hubiera sido el mensaje de Monseñor Arnulfo Romero a la jornada, el arzobispo señaló 'con temblor en la piel' que él diría: 'podamos siempre acompañar y estar al lado de los más necesitados, y que a través de nosotros podemos ir cambiando'.

Amplió su respuesta al sentenciar que 'esa es la responsabilidad que tiene el joven: hay que cambiar el corazón, pero también hay que cambiar las estructuras, y asumir responsablemente la misión que en estos momentos los jóvenes tienen'.

Y acotó que 'Romero nos dice: una transformación, un cambio nuevo, esto es posible al lado de la gente; o como decía Romero, ser voz de los que no tienen voz'.

Sobre el encuentro programado del Sumo Pontífice y jóvenes reclusos de un centro penitenciario, afirmó que 'el Papa va adonde los jóvenes que no pueden venir', y él los escuchará y animará, aunque muchos de ellos no son católicos, 'pero lo importante es el joven como tal', y agregó que grupos musicales también irán a las cárceles.

Hasta el momento se inscribieron para participar en la jornada más de 100 mil peregrinos de 150 países de los cinco continentes, señaló, y confirmó que hasta el momento miles de jóvenes de 56 naciones participan en la pre-jornada, la cual comprende programas en varias regiones del país y la vecina Costa Rica.

La JMJ, a celebrarse del 22 al 27 de enero, contará con la presencia del papa Francisco que se incorporará el 23 con una agenda que incluye un acercamiento al mundo del dolor, donde primarán encuentros con enfermos y marginales, e incluso la visita al Centro de Cumplimiento de Menores, al este de la capital.

Luego de la misa del domingo 27 de enero, el Obispo de Roma visitará la casa-hogar el Buen Samaritano, un centro de acogida para pacientes de VIH-Sida carentes de recursos para afrontar su condición.

Tendrá, además, actividades protocolares donde lo recibirá el presidente panameño Juan Carlos Varela, se reunirá con el cuerpo diplomático acreditado en esta capital, integrantes de la sociedad civil y más de 70 obispos centroamericanos.

jha/orm