Brasilia, 12 nov (PL) El juez Sérgio Moro, quien condenó al expresidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva por supuestos actos de corrupción, descarta hoy haber migrado a la política, sin embargo asegura ser un político que no miente.

Durante una entrevista con el programa Fantástico, de la TV Globo, el magistrado dijo que, pese a aceptar el cargo de ministro de Justicia y Seguridad Pública en el gobierno del presidente electo, el ultraderechista Jair Bolsonaro, 'no migró para la política'.

Argumentó que asumirá un cargo predominantemente técnico, pero que no podía ser ingenuo. Sin embargo, cual camaleón, afirmó seguidamente: 'no soy un político que miente'.

En su intento por justificar sus incomprensibles palabras, el magistrado señaló que 'no falta a la verdad, no soy un político que miento. Tengo respeto a los políticos'.

La política, agregó, es una de las más nobles profesiones que existen, pero es una cuestión de naturaleza, respondió cuando se le preguntó si podría cambiar de idea y en un futuro presentarse a candidato a la presidencia.

Alertado por la periodista y presentadora Poliana Abritta por sus fallidos comentarios, el graduado en Harvard procuró corregirse y espetó: 'no soy político y no miento'.

De acuerdo con Moro, quien disfruta de vacaciones, actualmente recibe diversas amenazas por sus propuestas y por ello todavía no pidió la exoneración del cargo de juez federal.

Si dentro de unos días pido la exoneración y sucede algo conmigo, mi familia queda desamparada, queda sin protección, alega el letrado, quien actúa en el proceso de transición de gobierno y por esas dos funciones es durante criticado. Al respecto, Lula definió a Moro la pasada semana como un cuadro político, pero que la rapidez con que se concretó, sin embargo, fue una sorpresa.

Reveló su estupefacción no con la celeridad de la justicia, sino con la metamorfosis de un juez en político.

Moro traicionó su declaraciones de hace dos años, cuando dijo estar bien lejos de la política, y dio ahora el sí a la invitación de Bolsonaro, para que el 1 de enero encabece el Ministerio de Justicia.

El magistrado declaró en noviembre de 2016 al diario O Estado de Sao Paulo que 'jamás entraría en la política'.

'Soy un juez, estoy en otra realidad, otro tipo de trabajo, otro perfil. No existe jamás ese riesgo (de introducirme en la política)', acentuó al que muchos califican de oportunista y ahora desea ser ministro para 'implementar una fuerte agenda anticorrupción y anticrimen organizado'.

Bajo tal escenario, los abogadores defensores consideran que 'Lula es víctima de una verdadera cacería judicial por parte de un agente togado que utilizó indebidamente expedientes jurídicos para perseguir políticamente a un ciudadano, buscando anular, una por una, sus libertades y derechos'.