Washington, 22 oct (PL) El presidente estadounidense, Donald Trump, arreció hoy sus ataques y amenazas contra una caravana de inmigrantes que se desplaza desde Centroamérica y México hacia el norteño país.

En una serie de tweets el mandatario dijo que Estados Unidos comenzará a cortar o reducir la ayuda a Honduras, Guatemala y El Salvador, mientras los ciudadanos de esos países forman parte de la llamada 'caravana' de los migrantes.

Trump intensificó por esa vía su retórica en torno al grupo de migrantes, declarando 'una emergencia nacional cuando se acercan a la frontera' y al afirmar que 'terroristas provenientes del Medio Oriente' se unieron a la caravana, aunque sin presentar pruebas, reseñan medios de prensa.

'Guatemala, Honduras y El Salvador no pudieron hacer el trabajo de impedir que las personas salgan de su país y se vayan ilegalmente a los Estados Unidos. Ahora comenzaremos a reducir, o reducir sustancialmente, la ayuda externa masiva que habitualmente se les da', amenazó Trump en un tweet.

He alertado a la Patrulla Fronteriza y al Ejército de que se trata de una Emergencia Nacional. Debe cambiar las leyes!, señaló aunque oficialmente no decretó el estado de alerta.

Medios como The Hill, The New York Times, entre otros, abordan el asunto y destacan que la marcha es aprovechada por la Casa Blanca para intensificar su mensaje antiinmigrante y tratar de convencer al Congreso de que proporcione los fondos que pide Trump, 25 mil millones de dólares, para construir el muro en la frontera sur.

Según informes, el Congreso debe reunirse a partir del 7 de diciembre para analizar el presupuesto que evite un cierre de la administración, en el que se incluiría el debate de esos fondos en la cuenta del Departamento de Seguridad Interior.

Durante días, Trump caracterizó a la caravana como 'una horda de criminales en connivencia con los demócratas', mientras que no proporciona evidencia de sus afirmaciones.

El presidente usa la marcha para avivar el temor de una afluencia de inmigrantes ilegales y culpar a los demócratas por no aprobar leyes de inmigración más fuertes, a pesar de que los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso.

Hace una semana, el Gobierno amenazó con tomar medidas militares para evitar que los inmigrantes crucen la frontera si México no adelanta acciones para detener el 'ataque'.

Según un artículo de opinión que publica el columnista David Brooks en el diario mexicano La Jornada, en Estados Unidos no existe una crisis migratoria y describe el caso como 'un complot político derechista con tintes fascistas'.

La inmigración indocumentada a Estados Unidos registra hoy uno de sus puntos más bajos desde 2000, y el año pasado llegó al su nivel inferior en casi medio siglo, asegura el rotativo.

El ataque de Trump, agrega, tiene mucho que ver con la coyuntura político-electoral, en la cual el presidente anunció explícitamente que la retórica antiinmigrante es clave para la estrategia electoral republicana que busca defender su control de ambas cámaras del Congreso en los comicios intermedios el 6 de noviembre.