NACIONES UNIDAS, 25 sep (Xinhua) -- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, advirtió hoy que el multilateralismo está bajo fuego cuando el mundo más lo necesita.

"Nuestro mundo está padeciendo un caso grave de trastorno por déficit de confianza", dijo Guterres a los líderes mundiales que asisten al Debate General de alto nivel de la Asamblea General de la ONU. "Y el multilateralismo está bajo fuego precisamente cuando más lo necesitamos".

La confianza se encuentra en una situación limite: la confianza en las instituciones nacionales, la confianza entre Estados, la confianza en el orden global basado en reglas, dijo. "Al interior de los países, la gente está perdiendo la fe en las instituciones políticas, la polarización va en aumento y el populismo está en marcha".

Entre países, la cooperación es menos cierta y más difícil. Y las divisiones en el Consejo de Seguridad son claras. La confianza en la gobernanza global también es frágil pues los desafíos del siglo XXI están dejando atrás las instituciones y las mentalidades del siglo XX, dijo el jefe de la ONU.

"Nunca hemos tenido un verdadero sistema de gobernanza global y mucho menos un sistema plenamente democrático", dijo Guterres en su discurso sobre "el estado del mundo", el cual precede al de los líderes mundiales en el Debate General.

"Sin embargo, en el transcurso de muchas décadas establecimos un cimiento sólido para la cooperación internacional. Nos acercamos como Naciones Unidas para construir instituciones, normas y reglas para impulsar nuestros intereses compartidos. Elevamos los niveles de vida de millones. Forjamos la paz en tierras atribuladas y, de hecho, evitamos una tercera guerra mundial. Pero nada de esto puede darse por hecho".

El mundo se está volviendo multipolar, pero por sí misma la multipolaridad no podrá garantizar la paz ni resolver los problemas globales, advirtió.

Hace un siglo Europa era multipolar. Un equilibrio de poder era considerado suficiente para mantener a los rivales a raya. No era así. Sin marcos multilaterales fuertes para la cooperación y la solución de problemas en toda Europa, el resultado fue una guerra mundial grave.

Hoy, con cambios en el equilibrio del poder, el riesgo de una confrontación podría aumentar, advirtió Guterres.

Pero el conflicto nunca es inevitable, dijo. "De hecho, con un liderazgo comprometido con la cooperación estratégica y con el manejo de los diferentes intereses podemos evitar una guerra y dirigir el mundo hacia un camino más seguro".

En la actualidad, el orden mundial es cada vez más caótico. Las relaciones de poder son menos claras. Los valores universales están siendo erosionados. Los principios democráticos se encuentran bajo sitio y el Estado de derecho está siendo socavado. La impunidad va en aumento mientras líderes y Estados empujan los límites tanto en el país como en el ámbito internacional, dijo.

La amenaza del terrorismo acecha alimentada por las causas de raíz de la radicalización y el extremismo violento. Y el terrorismo está cada vez más vinculado con el crimen organizado y el tráfico de personas, drogas, armas y la corrupción, dijo.

El peligro nuclear no ha disminuido y la no proliferación corre un serio riesgo. Los Estados con armas nucleares están modernizando sus arsenales. Una nueva carrera armamentista podría desencadenarse y el umbral para su uso se ha reducido, dijo el jefe de la ONU.

"Hemos visto usos escandalosos de armas químicas, con total impunidad a pesar de su prohibición, y la protección contra las armas biológicas peligrosas es débil".

Guterres señaló que la desigualdad está socavando la fe en el contrato social y constituye un claro obstáculo para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Las tensiones por el comercio van en aumento, indicó.

Migrantes y refugiados siguen enfrentando discriminación y demagogia en el contexto de una cooperación internacional claramente insuficiente. Y en este año en el que se celebrará el 70 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la agenda de derechos humanos está perdiendo terreno y el autoritarismo va en aumento.

"Hay indignación por nuestra incapacidad para poner fin a las guerra en Siria, Yemen y otros sitios", dijo. "El pueblo rohingya sigue exiliado, traumatizado y en la miseria, anhelando todavía seguridad y justicia. Los palestinos y los israelíes siguen sumidos en un conflicto interminable y la solución de dos Estados se ve cada vez más distante"

Por el lado positivo, hay un impulso de paz en el Cuerno de Africa como resultado de la distensión entre Etiopía y Eritrea, en Sudán del Sur y en Colombia.

La cumbre de Singapur entre el presidente de Estados Unidos Donald Trump y el máximo líder de República Popular Democrática de Corea y una reciente reunión cumbre en Pyongyang entre las dos Coreas han contribuido a reducir las tensiones en la península de Corea, señaló.

Cientos de millones de personas han sido sacadas de la pobreza extrema en todo el mundo en las últimas tres décadas y el impulso en favor de la igualdad de género está ganando terreno, observó. "A pesar del caos y la confusión de nuestro mundo, yo veo vientos de esperanza soplando por todo el planeta".

El jefe de la ONU exhortó a los líderes mundiales a la acción.

Los líderes individuales tienen el deber de impulsar el bienestar de su gente. Pero esto es más profundo. Juntos, como guardianes del bien común, los líderes también tienen el deber de promover y apoyar un sistema multilateral reformado, revigorizado y fortalecido, dijo.

"Necesitamos compromisos con un orden basado en reglas, con las Naciones Unidas en su centro y con las diferentes instituciones y tratados que dan vida a la Carta (de la ONU). Y necesitamos mostrar el valor agregado de la cooperación internacional entregando paz, defendiendo los derechos humanos e impulsando el avance económico y social de mujeres y hombres de todas partes".

Ante las amenazas masivas y existenciales para la gente y el planeta, y en un momento de grandes oportunidades para una prosperidad compartida, no hay más opción para avanzar que la acción colectiva y de sentido común por el bien común, declaró.

A medida que la política del pesimismo se propaga, el mundo debe protegerse de las profecías autocumplidas, advirtió. Quienes ven a sus vecinos como peligrosos pueden provocar una amenaza en donde no había ninguna. Quienes cierran sus fronteras a la migración regular sólo alimentan en trabajo de los traficantes. Y quienes ignoran los derechos humanos en el combate al terrorismo tienden a generar precisamente el extremismo que intentaban acabar.

"Nuestro futuro descansa en la solidaridad. Tenemos que reparar la confianza rota. Tenemos que revigorizar nuestro proyecto multilateral", dijo Guterres. Fin