MEXICO, 17 ago (Xinhua) -- El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció hoy que someterá dos opciones a consulta "vinculante" para decidir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

López Obrador, quien asumirá la presidencia el 1 de diciembre, dijo en rueda de prensa que su decisión fue tomada a partir de resultados del dictamen solicitado a expertos internacionales y mexicanos sobre los pros y contras de las dos propuestas.

La primera propuesta es continuar la construcción del NAIM en el municipio de Texcoco, estado de México (centro), una obra que implica un alto costo al erario público.

La segunda es construir dos pistas en el aeropuerto militar de Santa Lucía, ubicado en el municipio de Zumpango, estado de México, para cubrir la demanda de tráfico aéreo.

Además, López Obrador aseguró que en caso de decidirse continuar la obra en Texcoco, no se cancela la posibilidad de concesionar una parte o su totalidad de la terminal aérea, para que no se utilicen recursos del erario público.

"Nosotros respaldamos lo que decida la gente", sostuvo López Obrador.

Aseguró que independientemente de lo que se decida "se van a garantizar inversiones, afores (administradoras de fondos para el retiro); se van a respetar contratos y no va a haber actos arbitrarios".

Por su parte, Javier Jiménez Espriú, designado ministro de Comunicaciones y Transportes por López Obrador, explicó que la cancelación del proyecto actual en Texcoco puede costar unos 100.000 millones de pesos (unos 5.230 millones de dólares).

"Las dos opciones (continuar con el proyecto del NAIM en Texcoco o la ampliación del aeropuerto en Santa Lucía), como es lógico, tienen puntos a favor y puntos en contra", admitió Jiménez Espriú.

El tema del nuevo aeropuerto fue uno de los más polémicos durante la campaña electoral de López Obrador.

Hace unos días, al reunirse con la cúpula empresarial, se le solicitó no cancelar el proyecto y analizar un estudio sobre los pros y contras de la construcción del NAIM en Texcoco.

El NAIM, una obra valorada en 13.300 millones de dólares, está considerado como el principal proyecto de infraestructura del gobierno del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, cuyo mandato de seis años termina el próximo 30 de noviembre.

De acuerdo con el plan maestro, el funcionamiento del nuevo aeropuerto está previsto para noviembre de 2020.

López Obrador, del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ganó las elecciones del pasado 1 de julio por un amplio margen de votos, según las autoridades electorales, para gobernar México del 1 de diciembre próximo y hasta el 30 de septiembre de 2024.

El consorcio encabezado por la Operadora Cicsa, del multimillonario mexicano Carlos Slim, y otras 10 empresas como la española FCC Construcción, se adjudicaron en 2017 el contrato para construir el edificio de la terminal del NAIM, en tanto que otras empresas construirán la torre de control y seis pistas de despegue y aterrizaje. Fin