Puerto Príncipe, 12 jul (PL) Aún los ánimos no se han calmado por los disturbios violentos del fin de semana y hoy se empaña el horizonte con el presupuesto nacional 2018-2019, pendiente de aprobación por el Senado.

La nueva Ley de Finanzas privilegia a los parlamentarios, quienes recibirán unos seis mil 500 millones de gourdes (100,2 millones de dólares), mientras que el poder judicial operará con dos mil 120 millones de gourdes (32,8 millones de dólares).

El proyecto presupuestario también limita al Ministerio de Juventud, Deportes y Acción Cívica, para el cual hay destinados unos mil 90 millones de gourdes (unos 16 millones de dólares), en una nación donde más de la mitad de los habitantes no rebasa los 20 años.

Según los expertos, esta nueva ley deberá corregir las constricciones del pasado año cuando la salud obtuvo solo el 4,3 por ciento del presupuesto, es decir unos 93 millones 675 mil 551 dólares, mientras que las dos cámaras del Senado recibieron unos siete mil 200 millones de gourdes (110 millones 576 mil 724 dólares).

El proyecto para el próximo año fiscal, así como la rectificación del actual fue entregado al Senado el 28 de junio pasado, días antes de las violentas manifestaciones por el fallido incremento en los combustibles, que dejaron al menos tres fallecidos, decenas de heridos y sumieron al país en una crisis social de grandes proporciones.

En 2017 el presupuesto también generó una ola de protestas a nivel nacional porque, de acuerdo a los manifestantes, agravaba aún más la situación de los grupos vulnerables. Sindicatos y grupos opositores organizaron diversas jornadas de huelga en el país, que además exigían la dimisión del presidente Jovenel Moise.

Este año la ley de finanzas tendrá el reto de favorecer a la población más vulnerable, y al mismo tiempo reducir el déficit fiscal e impulsar a la desgastada economía haitiana.